Wednesday, March 11, 2020

EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 4)

EL PRESENTE SIGLO MALO (PARTE 4)
“… y la ciencia se aumentará”
(Daniel 12:4)

Una de las tendencias de los últimos tiempos anunciada en las escrituras proféticas es el aumento de la ciencia, acompañada de movimientos desenfrenados de personas, viajando por muchos lugares en busca de respuestas a sus interrogantes, (Daniel 12:4). 
Todos somos testigos de cómo la ciencia ha ido en aumento, especialmente en los últimos 120 años. Ha transformado los estilos de vida, la perspectiva del mundo, la interacción de los seres humanos, la comunicación masiva, el conocimiento sobre el universo, entre otros cambios; muchos han sido de beneficio, pero otros no han sido tan beneficiosos. 

Cuando el ángel del Señor revela esta profecía a Daniel, la describe en un contexto negativo, como si fuera parte de un alejamiento de las personas de la fe en Dios, para depositarla en la autosuficiencia (2 Timoteo 3:1-5). A través de la historia, la gente ha preferido creer en lo que pueden ver y palpar con sus sentidos físicos, en lugar de poner la confianza y dependencia en el Dios invisible. Muchos no han logrado entender, que a pesar de que no se le puede medir por los parámetros humanos, sigue y seguirá siendo el Creador de los cielos y la tierra; la misma creación nos habla de su eterno poder y deidad, (Romanos 1:20).   

Algunos científicos niegan la existencia de Dios por el hecho de haber descubierto algo  trascendental, pero ignoran la realidad de que lo que han encontrado testifica de la realidad de un Ser supremo que organizó toda la creación de una manera perfecta. Sería imposible la existencia de un solo átomo o molécula sin la intervención sobrenatural del divino Creador. Todo lo que hay en el mundo material tiene su diseño original en el mundo espiritual, de manera que el mundo espiritual es mucho más real y permanente que este, (Juan 1:1-4; Colosenses 1:15-20).  

No cabe duda, que la ciencia tiene un lugar importante en la vida de las personas en todo el mundo y ha sido de mucho beneficio cuando se usa correctamente, sin embargo hay un sector de la ciencia que se desvía de los estándares para lo cual Dios la trajo al conocimiento de los seres humanos, (Salmo 94:8-12; Proverbios 22:12). A esa corriente que está continuamente desacreditando la revelación bíblica e intenta probar que la palabra de Dios es una farsa, de gente ignorante que procuran controlar a otros por la religión, el apóstol Pablo advierte que debemos tener cuidado y no dejarnos engañar por sus falsos argumentos, (1 Timoteo 6:20). 

Entre los descubrimientos más importantes de la ciencia, durante los últimos 120 años se encuentra: 
  1. Invención de las aeronaves- Especialmente los aviones han servido para una mejor y más rápida movilización hacia diferentes partes del planeta. Está invención se la debemos a los hermanos Wilbur y Orville Wright, para el año 1903. 
  2. Descubrimiento de la penicilina e invención de los antibióticos- En el año 1928 el biólogo, físico, microbiólogo y farmacólogo escocés Sir Alexander Fleming descubrió las capacidades antibióticas de la penicilina presentes en el hongo Penicillium chrysogenum. Su descubrimiento trajo importantes avances en la medicina, la salud y la calidad de vida de las personas. 
  3. Desarrollo de la electrónica e invención de electrodomésticos- El inmenso desarrollo de la electrónica así como la invención y distribución masiva de los artefactos electrónicos fueron determinantes en la manera como hoy vivimos, en nuestra calidad de vida y en cómo apreciamos la realidad. La invención de las neveras, las estufas eléctricas y las máquinas de lavar, entre otras, han contribuido a la comodidad de las personas. 
  4. Invención, desarrollo y difusión masiva de los medios de comunicación- La invención de la radio, televisión, computadoras e internet surgieron como herramientas sumamente importantes para el desarrollo humano, si se usa correctamente.
  5. La invención de los satélites espaciales- Gracias a éstos, podemos tener una mejor y rápida conexión en los teléfonos móviles, un mejor sistema de rastreo global y una mejor defensa antiaérea en los casos de guerra.  
  6. Desarrollo del conocimiento genético y estructura del ADN- En el año 1928 se dan los primeros pasos hacia el descubrimiento de la genética y la estructura del ácido desoxirribonucleico (ADN) con el bacteriólogo, genetista y médico inglés Frederick Griffiths. Logró determinar que el ADN contiene las instrucciones genéticas que definen las características de los seres vivos y su capacidad de transmitirse por generaciones. Esto ha abierto las puertas de un caudal de conocimiento impresionante. Como todo, unos lo han utilizado para buenos propósitos y otros han querido jugar a Dios, manipulando este conocimiento y produciendo mutaciones penosas y problemas bioéticos, como la clonación, creación de embriones artificiales y otros. 
  7. Energía nuclear o atómica- Desde finales del siglo 19 se estaban dando diversas investigaciones en torno a la energía nuclear, buscando generar una energía más limpia y menos costosa. En el año 1942 se construyó el primer reactor nuclear del mundo, llamado Proyecto Manhattan. Lamentablemente este conocimiento cayó en las manos equivocadas y el mundo ha sufrido una enorme contaminación. A partir de este descubrimiento se construyó la bomba atómica, de las cuáles se lanzaron dos sobre Japón en la segunda guerra mundial y arrasaron con las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Además se han producido  terribles desastres ecológicos, productos de accidentes en las plantas nucleares, como el caso de Chernobyl y Fukushima. 
  8. Desarrollo de la tecnología de Inteligencia Artificial- Es el nombre genérico que se usa para una serie de tecnologías que procuran emular capacidades o características que solamente posee, de manera exclusiva, el intelecto humano. Para efectos de nuestro estudio, nos preocupa la implementación de esta tecnología en el equipo satelital de posicionamiento global, donde se dejaría a discreción del sistema cibernético la decisión de identificar una situación como una amenaza de guerra y poseer la capacidad de ataque si así lo cree necesario. También se podría integrar esta tecnología en robots humanoides con el sistema de datos que se programe. Por ejemplo, la Biblia en el libro de Apocalipsis nos habla de que el falso profeta dará vida a la imagen de la bestia, (Apocalipsis 13:15-18). Esto muy probablemente se refiera a un sistema cibernético de alcance mundial, con robots humanoides patrullando las calles, buscando a los que no se dejen marcar por el sello de control, arrestándolos y llevándolos a campos de concentración para ser torturados y muertos. Parece de película, pero es a lo que el mundo se encamina.  
  9. Holografía- La holografía, también conocida por visión gráfica, es una técnica avanzada de fotografía que consiste en crear imágenes tridimensionales basada en el empleo de la luz. Se graba microscópicamente una película fotosensible, luego se utiliza un rayo láser que interfiere entre dos haces de luz coherentes; esto hace posible que la luz de uno de estos se refleje en el objeto. Al recibir una luz puntual desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones. Cuando son  procesadas e iluminadas de manera precisa, las imágenes pueden aparecer saliéndose de sus límites. Una tecnología semejante a esta será usada, muy probablemente durante el período de la tribulación, para simular la segunda venida de Jesucristo, junto con los mesías de las otras religiones más reconocidas en el mundo, como por ejemplo: El Madhi por los musulmanes y el Maitreya por los budistas, (Lucas 17:22-24). El  arrebatamiento de la Iglesia causará un impacto tan grande en la humanidad, que el gobierno del anticristo necesitará calmar la angustia de tantas personas que se quedarán en el período de la tribulación; necesitará consolidar su poder y la falsa venida sería para un encuentro de estos mesías con el anticristo, para probar al mundo que todo está bien, que están todos trabajando para un mismo fin de ayudar al mundo. Por eso Jesús advierte, “Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis. Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.”. 
  10. Armas ambientales- También se les llama: Técnicas de modificación ambiental y según se cree, han sido elaboradas por Naciones Unidas, desde la década de los ‘70. Son armas que, mediante la manipulación deliberada de los procesos naturales, son capaces de alterar la dinámica y la estructura de la Tierra, incluyendo su biótica, su litosfera, su hidrosfera, su atmósfera y el espacio exterior. Existe preocupación en la comunidad internacional sobre el uso de esta tecnología para fines militares. Para el año 1976, en la Conferencia del Comité de Desarme, se emitió un informe a la Asamblea General de Naciones Unidas, recomendando la prohibición de utilizar las técnicas de modificación ambiental con fines militares y hostiles. Setenta y tres países se unieron para aprobar la prohibición, sin embargo, en el año 1998, la Unión Europea señaló, que a pesar de los convenios internacionales vigentes, ellos seguirán desarrollando esta tecnología, como parte de su armamento militar, poniendo como ejemplo el Proyecto HAARP, llevado a cabo por Estados Unidos en Alaska.
  11. Bioterrorismo- Consiste en la liberación intencional de virus, bacterias o gérmenes capaces de infectar y matar personas, ganados o cultivos. Por lo general, estos agentes patógenos se encuentran en la naturaleza, pero se hacen más peligrosos cuando mutan naturalmente o son alterados genéticamente en laboratorios especiales. Esto aumenta su capacidad para causar o diseminar enfermedades y para resistir el tratamiento médico. Pueden transmitirse a través del aire, agua, alimentos o por contacto de una persona a otra. Existen serias preocupaciones en la rama científica de que se usen virus  o combinaciones de virus (cruces en laboratorios) para uso militar. Antiguas enfermedades como la viruela, la peste bubónica, la fiebre amarilla, la malaria y otros, podrían resurgir con mucho más fuerza y no haber vacunas, ni medicamentos para contrarrestarlos. El bioterrorismo es una amenaza real y se sabe que existen gobiernos tiránicos, grupos terroristas y delincuentes que tienen la capacidad y el ánimo de usar agentes biológicos para provocar daño a la sociedad. El daño causado por un suceso de este tipo puede alcanzar magnitudes insospechadas, al provocar un gran número de contagios y muertes, sembrando el miedo y el pánico a escala mundial.
  12. Identificación por radiofrecuencia (RFID)- Es un sistema de almacenamiento y recuperación de datos por control remoto; utiliza dispositivos llamados etiquetas, tarjetas o transpondedores con capacidad RFID. Su función principal es transmitir la identidad de un producto, animal o persona mediante ondas de radio. Pueden ser adheridas o incrustadas en objetos, en la piel de animales o personas. Mediante antenas de emisión y recepción se conectan a otro emisor-receptor RFID, a distancia; no requiere que estén cerca. Basados en esta tecnología, se han construído muchos dispositivos destinados a múltiples funciones, tales como: Localización de animales o personas, identificación personal, formas de pagar o recibir dinero, administrar medicamentos a personas enfermas. En los casos más oscuros, se puede utilizar para inducir sustancias y procedimientos y utilizarlos en interrogatorios y torturas, con el fin de debilitar a prisioneros de guerra y forzarlos a confesar a partir de técnicas de control mental. Tenemos un ejemplo en el caso del programa secreto e ilegal MK-ULTRA, diseñado y ejecutado por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) para la experimentación en seres humanos, durante la década del ‘50. Esto incluia la administración de drogas como LSD y otros productos químicos, la hipnosis, la privación sensorial, el aislamiento, diversas formas de tortura, y abusos verbales.​ En el año 1953 fue sancionado y se fué reduciendo su aplicación paulatinamente, hasta que en el año 1973 fue descontinuado oficialmente. Sin embargo sus técnicas de control mental se pueden aplicar a través de la tecnología RFID, a distancia, sin tener al sujeto presente. La Palabra de Dios nos anticipa que durante el período de la tribulación, el falso profeta logrará implementar un sello de control para todos los habitantes del planeta, sin el cual la gente no podrá comprar o vender, ni hacer ningún tipo de transacción comercial, antes bien, serán perseguidos, encarcelados, torturados y muertos todo el que se niegue a recibirlo, (Apocalipsis 13:16-18). 
Debemos estar apercibidos ante el acelerado crecimiento de la ciencia. Constantemente siguen saliendo nuevos adelantos; aquí he mencionado solo algunos de los más relevantes en relación a nuestro tema. La tecnología se pone más sofisticada cada día, por eso Daniel veía la cuarta bestia, con dientes de hierro que devorarán, trillarán y despedazarán a toda la tierra. Será un sistema de gobierno nuevo, nunca antes visto y sobremanera fuerte, (Daniel 7:23). La ciencia jugará un papel muy importante en estos eventos postreros. 

Debemos aclarar algo importante, cuando hablamos de tiempos finales o postreros, no quiere decir que será el fin del mundo, sino el fin de los gobiernos humanos, para dar paso al reino eterno de Dios, que comenzará con la segunda venida de Jesucristo, (Daniel 2:40-45). 

El ministerio de la Iglesia tiene funciones claves dentro de este escenario; el poder de Dios operando en la vida de la Iglesia, crea un muro de contención, donde Satanás y sus ángeles caídos no pueden apoderarse totalmente de la situación mundial, para hacer lo que quisieran, (Lucas 10:19,20; 2 Tesalonicenses 2:7-12). 

La oración intercesora del pueblo de Dios, provoca la manifestación sobrenatural del poder del Señor, la cual mantiene a raya las fuerzas de las tinieblas, (Juan 14:12-14; 2 Corintios 10:3-5; Santiago 5:16-18). Cuando la Iglesia sea removida de este mundo en el arrebatamiento, la situación en el mundo será otra, (Apocalipsis 6:15-17). 

Sabemos que las cosas que el Creador ha dicho vendrán a su fiel cumplimiento en el momento establecido (Lucas 21:33), sin embargo el Señor las revela para que nos preparemos y no seamos sorprendidos (Lucas 21:34-36). Son eventos necesarios que ocurran, porque a través de ellos, Dios desarraigará el mal del mundo y preparará a la humanidad, a los que respondan a su llamado, para vivir en la eternidad con Él, (Mateo 24:6).  
                       




Tuesday, March 3, 2020

EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 3)


EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 3)
“El misterio de la iniquidad”

Hoy continuamos con el interesante tema del presente siglo malo, a la luz de las Sagradas Escrituras. Notamos que este tiempo se caracteriza por el desesperado intento de Satanás de destruir la obra de Dios, ya que sabe que su tiempo es corto, (Apocalipsis 12:12). Es importante fijarnos en que el grito de advertencia que se emite con la caída del enemigo, incluye el mar: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!...” Esto nos indica que los efectos de la ira del diablo y sus demonios se harán sentir en la creación completa, (Lucas 21:25,26). 

El apóstol Pablo nos habla sobre un plan maestro que Satanás está desarrollando gradualmente, con el ilusorio objetivo de desplazar a Dios y quedarse con el gobierno de este mundo, (2 Tesalonicenses 2:7-10). Se le llama “el misterio de la iniquidad”, es una actividad oculta, pero bien organizada que envuelve la globalización o proceso de integración mundial en los ámbitos económico, político, tecnológico, social y cultural. 

Está diseñado para traer un nuevo orden mundial, donde se desechen los mandamientos de Dios y se dé lugar a una supuesta justicia social. Hace mucho tiempo, el salmista David, en palabra profética había anunciado sobre este tiempo, (Salmo 2:1-12). 

El nuevo orden mundial es producto de la semilla de la rebelión que sembró Nimrod en la humanidad, desde los días de la torre de Babel (Génesis 11:1-9). Es una forma de pensamiento que alega tener la solución para los problemas de la humanidad. Pretenden cambiar la adoración del Dios verdadero por cultos creados para satisfacer las pasiones desordenadas  y no sentirse culpables, (Romanos 1:18-32). 
Toda la falsa enseñanza y el engaño que se originó en Babel ha seguido corriendo en la historia, principalmente a través de imperios como Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia y Roma. Estos han sido los portadores, pero se ha diseminado por todo el mundo, hasta nuestros días, (Apocalipsis 17:9-11).    

Este plan ha cobrado más fuerza, a raíz de la expulsión de Satanás de las esferas celestiales y afecta todos los aspectos de la vida de los seres humanos, sean creyentes o no. Cómo dijimos anteriormente, la materia prima del enemigo para causar destrucción es la propia concupiscencia y necedad de las personas, a través de las cuales puede crear situaciones que ayuden a su propósito de matar, robar y destruir, (Juan 10:10; Santiago 1:13,14).
Algunos ejemplos de concupiscencia son: La ambición de poder, el deseo de controlar a otros, la avaricia, el deseo sexual descontrolado, la ira, el rencor, el orgullo, entre otras muchas actitudes que vienen con el temperamento de las personas y que se desarrollan a través de la crianza y las experiencias personales. Satanás y sus ángeles caídos conocen estas debilidades en los seres humanos y las exacerban para provocar toda clase de males en el mundo. Esto ocurre en todos los niveles de la sociedad, ya sea clase pobre, media, alta y hasta los gobiernos de las naciones, (Apocalipsis 16:13,14). 
No hay filosofía humana de meditación, ejercicios, alimentación o actitud positiva que pueda contra esta realidad. Muchas de estas técnicas tienen su valor y beneficio a nivel terrenal, pero cuando se trata de la lucha contra el pecado y las fuerzas del enemigo, se hacen inútiles, (Colosenses 2:23).
Las únicas personas que escapan a esta condición son los que han sido libertados por el poder del sacrificio redentor de Jesús (la Iglesia de Jesucristo). 

El profeta Daniel tuvo varias visiones sobre los acontecimientos mundiales que comprendía desde su época hasta la segunda venida de Jesucristo. Entre esas revelaciones está la visión de las cuatro bestias (Daniel 7), tres de las cuales ya son historia, ya que se referían al propio imperio de Babilonia, donde Daniel vivía; Medo-Persia que luego los conquistó (Daniel en su ancianidad vio la transición hacia este imperio); luego el imperio Macedonio y el cuarto fue el imperio romano. Este último dejó preocupado al profeta, porque notó que era muy diferente de los anteriores, ya que era sobremanera fuerte, despiadado y destruía toda la tierra y a sus moradores, (Daniel 7:7,23). Daniel no entendía lo que veía, porque no era para su tiempo, él solamente era el recipiente de la revelación. Sin embargo esta profecía se abre ante nosotros, porque somos la generación a la cual se refería la visión, (Daniel 12:8,9). 

Dios estaba revelando que ese cuarto imperio mundial (Roma) que tuvo su caída política final en el año 1,453 aC., pero que siguió dominando al mundo en su forma religiosa, tendría un resurgimiento al final de los tiempos, de una manera asombrosa, (Apocalipsis 13:3-5; 17:8-11).   
Será un gobierno de dominio mundial, subyugará y causará grandes estragos en toda la tierra, los peores de toda la historia de las civilizaciones. 
Se describe que será fuerte en gran manera y tendrá dientes grandes de hierro. Esto nos habla de la sofisticada tecnología de los tiempos finales que será utilizada para controlar a la humanidad. Será una resurrección del antiguo imperio romano, pero con mucho más poder y crueldad, (Apocalipsis 13:3,4). Era tan espantoso e impresionante lo que el profeta vió, que quedó asombrado, turbado y pensativo durante algunos días, (Daniel 7:15,28). 

El pasaje de Apocalipsis 13 nos describe a la misma bestia con más detalles, ya que dice que tendrá siete cabezas, diez cuernos y una diadema en cada cuerno. A la luz de la revelación bíblica, las cabezas son 7 reinos que han dado continuidad e impulso a la filosofía anti-Dios que se originó en la Torre de Babel (Génesis 11:1-9). Así cómo mencioné anteriormente, estos imperios fueron Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Macedonia, el sexto es Roma y al cabo de los días, el imperio romano revivido (séptimo), de donde surgirá la figura del anti-Cristo (el octavo o cuerno pequeño), quien gobernará el mundo por poco tiempo, antes que vaya a su lugar de perdición, (Daniel 7:24-27; Apocalipsis 17:9-11). 
También se nota en el capítulo 13 de Apocalipsis, que tendrá diez cuernos con diademas, lo que nos indica que  serán diez reyes o bloques de naciones que dominarán, mediante la globalización, toda la economía mundial, (Daniel 2:41-44; 7:24,25; Apocalipsis 17:12,13).
Esta sería la trayectoria, a grandes rasgos, del misterio de la iniquidad, cuyo propósito final es traer a Satanás a reinar sobre el mundo, en la persona del anti-Cristo.   

Globalización, proceso histórico de integración mundial
La globalización se define como un proceso histórico de integración mundial en los ámbitos económico, político, tecnológico, social y cultural, que ha convertido al mundo en un lugar cada vez más interconectado. Esta definición, a simple vista parece muy buena y conveniente, sin embargo contiene todos los elementos necesarios para el desarrollo del misterio de la iniquidad, como veremos a continuación. 
Siete características claves de la globalización:
1. Libre comercio- A medida que el proceso de globalización crece, se fomenta el desarrollo e implementación de diversos tratados de libre comercio de bienes y servicios entre países de un mismo o de diferente continente o región, con el fin de expandir los mercados y acrecentar la economía y productividad. Esto dá base al desarrollo de bloques económicos que controlen la economía mundial. Cada uno tiene cierto números de países miembros, por ejemplo, 
1.El Tratado de Libre Comercio de América del Norte-  Abarca a Canadá, Estados Unidos, Mexico.
2.Alianza del Pacífico- Incluye a los países a lo largo de la costa este de Sudamérica. 
3.Mercosur- Agrupa los países del centro y oeste de Sudamérica.
4.Comunidad del Caribe (CARICOM)- Envuelve a los países caribeños.
5.Sistema Integración Centroamericana (SICA)- Representa países de Centroamérica.  
6. Unión Europea (UE)- Contiene cerca de 15 países del continente europeo.
7. Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG)
8. Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC). 
9. Unión Económica Euroasiática (UEE). 
10. Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). 

Existen más divisiones y subdivisiones, pero estas son las principales; cada uno de estos bloques económicos es representado en las Sagradas Escrituras como un cuerno con diadema y es parte de la gran bestia de la globalización que se cierne sobre el mundo, (Daniel 7:24). 

2. Industrialización- La globalización impulsa el continuo desarrollo industrial de los países con economías fuertes y a su vez, favorece la industrialización de gran cantidad de países en vía de desarrollo, especialmente en Latinoamérica y Asia. Esto también genera una mayor integración económica internacional y empleos. Esto se ha hecho de forma desmedida y ha resultado en la destrucción de los recursos naturales, formas de vida silvestre que ayudan al balance ecológico, la contaminación del aire, lagos, ríos y océanos. Esto a su vez, ha contribuido al sobrecalentamiento de la tierra, el descongelamiento de los polos, la aparición de fenómenos naturales como huracanes de alta intensidad, tornados devastadores, la activación de volcanes peligrosos por todo el mundo, terremotos y surgimiento de enfermedades mortales. Por causa del monopolio de unos cuantos poderosos, se ha obstaculizado el cambio de energía fósil a energía alterna, lo que minimizaría los costos y la contaminación. 

3. Sistema financiero mundial- El sistema financiero se ha expandido y ha dado origen al mercado de capitales mundiales. Instituciones como el Banco Mundial de Comercio y el Fondo Monetario Internacional tienen una responsabilidad muy importante en cuanto a la toma de decisiones y formulación de políticas financieras. Las grandes corporaciones internacionales han tenido un papel fundamental en el proceso económico y financiero a lo largo de la globalización, y han recibido apoyo de parte de dichas instituciones financieras. Sabemos por las escrituras proféticas que esto facilitará el establecimiento y control del comercio mundial, durante el período de la tribulación, (Apocalipsis 13:15-17). 

4. Globalización económica- La globalización económica ha producido la expansión de las diversas actividades económicas, lo que a su vez genera un acelerado intercambio de mercancías, bienes y servicios a nivel nacional e internacional. Por esta razón, se han creado diversos reglamentos en el mercado, a fin de observar y analizar la actividad económica de un país y del mundo en general. Es parte del desenfreno consumerista de los últimos tiempos, (Daniel 12:4; Mateo 24:38,39; Lucas 17:26,27; 21:34-36). 

5. Conectividad y telecomunicaciones- El desarrollo de las tecnologías, las          comunicaciones y el internet han sido piezas fundamentales para la globalización. Las personas, los políticos, los empresarios, entre muchos otros, buscan las comunicaciones rápidas y sin fronteras, a fin de compartir e intercambiar conocimientos, información, tecnología y cultura entre países y regiones. Son grandes herramientas para propagar el mensaje del evangelio hasta lugares muy remotos. 

6. Movimiento migratorio- La globalización impulsa el movimiento migratorio de millones de personas en busca de un mejor empleo y calidad de vida. Las empresas o corporaciones multinacionales amplían sus instalaciones a nivel mundial y generan nuevos puestos de empleo y tránsito de personal de un país a otro, según la capacitación, formación y disposición del individuo. Esto resulta en beneficio de los países que reciben gente preparada o dispuestas a prepararse para aportar al bien de la comunidad, pero cuando son gente desplazadas por las guerras, el hambre o la pobreza y no tienen la intención de reinventarse, se vuelven una gran carga para el país que los recibe. 

7. Nuevo orden mundial- Se plantea un nuevo orden mundial tras el proceso de la globalización por causa de las nuevas políticas, tratados y conexiones comerciales, culturales, tecnológicas, políticas y económicas, a fin de determinar un orden y control internacional.
Por ejemplo, en lo económico se abren nuevos mercados, se propicia el libre comercio a fin de entrelazar las economías nacionales e internacionales.
En lo político, se establecen reglamentos que delimitaban un orden, derechos y libertades al comercio. Y en lo cultural, se intercambian costumbres, valores y tradiciones. 
Aquí hay que preguntarse: ¿Quiénes tomarían el control del nuevo orden mundial?, ¿Qué mentalidad o filosofía de vida se implementaría?, ¿Cuáles serían las nuevas restricciones?, ¿Qué áreas de nuestras vidas afectaría? Las Sagradas Escrituras nos anticipan que el objetivo  de todo este proceso histórico de integración es entregar el reino de este mundo a Satanás y desarraigar toda idea de Dios del corazón de la humanidad, (Daniel 7:24-27; 2 Tesalonicenses 2:3,4; Apocalipsis 17:16,17).  

Características de la globalización:
  1. Es un fenómeno global, envuelve a todos los países del mundo. 
  2. Abarca todos los aspectos de la vida humana y social.
  3. Es desigual y asimétrica, ya que repercute de formas muy diferentes según el nivel de desarrollo de cada país y su cuota de participación en el poder mundial.
  4. Es impredecible, es decir, sus resultados no pueden ser anticipados. 
  5. Depende de la conectividad y de las telecomunicaciones. 
  6. Supone la reorganización de los sistemas de producción, llevándolos a un solo centro de comando. Globaliza las mercancías y favorece la uniformidad del consumo. 
  7. Se constituye en un modelo financiero mundial.
La globalización es parte de la obra siniestra del enemigo, en este presente siglo malo; tomará  fuerza y control después del arrebatamiento del pueblo de Dios. La obra del Espíritu Santo, operando a través de la Iglesia, es un muro de contención para este sistema, el cual introducirá al anti-Cristo por rey sobre este mundo, (2 Tesalonicenses 2:6-10).

Debemos tener conciencia de estas realidades, para no dejarnos arrastrar por la corriente de los tiempos. Nos unimos a las palabras del apóstol Pablo a Timoteo: 
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” (2 Timoteo 4:1-5).  

En la próxima edición hablaremos sobre el avance de la ciencia, la carrera armamentista y el desarrollo de la inteligencia artificial. Dios les bendiga. 

Wednesday, February 19, 2020

EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 2)

EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 2)
(Cartas a las siete iglesias)

Continuamos hoy hablando sobre el período de tiempo que las Sagradas Escrituras llaman:”El presente siglo malo”. Vimos en la pasada edición que este tiempo comenzó desde la victoria de nuestro Señor Jesucristo sobre la cruz del Calvario. A raíz de su muerte expiatoria llegó la redención a la humanidad y Satanás fue arrojado del cielo a la tierra, sin oportunidad de volver allá. Esto ha provocado la ira del enemigo, primordialmente sobre la nación que engendró al Mesías (Israel) y al resto de su descendencia (la Iglesia). La caída de Satanás de las esferas celestiales le anuncia que en el calendario profético comenzaron los “postreros días”, que su imperio de muerte ha sido destruido y que sus días se acortan antes de ser encerrado. 
Es una grave equivocación pensar que el diablo viene con cuernos, rabo y un tridente, porque en nada se parece a eso. Las escrituras lo llaman “Lucero, el hijo de la mañana y  lo describen como un querubín acabado de hermosura, sumamente sagaz y elocuente”, (Isaías 14:12-15; Ezequiel 28:12-19) Aunque el pasaje de Isaías es una burla al rey de Babilonia y el pasaje de Ezequiel  es una endecha sobre el rey de Tiro, la retórica toma un giro profético y nos describe a Satanás en su estado original y la razón por la que se rebeló. Aunque perdió su esplendor natural en la caída, todavía es capaz de transformarse en ángel de luz para engañar a los incautos, (2 Corintios 11:14). La mayor parte de las veces opera usando la misma concupiscencia de los seres humanos, (Santiago 1:13-15). 
Hoy vamos a ver por las cartas del apóstol Juan a las siete iglesias de Asia, la manera sutil y engañosa con que el diablo ha puesto tropiezos en el camino del pueblo de Dios, intentando evitar que alcancemos nuestro propósito en Dios. 
En la primera carta, dirigida a la iglesia de Efeso (Apocalipsis 2:1-7), Jesús elogia a esta congregación por su trabajo incansable en la proclamación del evangelio, eran celosos de la sana doctrina, sometían a un cuidadoso escrutinio a los que deseaban ser ministros, no toleraban a los que andaban desordenadamente en la obra, habían sufrido persecución y soportaban con paciencia las aflicciones por el evangelio. A simple vista parecía una iglesia perfecta, sin embargo, Satanás logró engañarlos a través de la institucionalización, o sea, logró que abandonaran su consagración personal a Jesús (el primer amor) y se agotaran trabajando en muchas cosas, minando así la efectividad de su labor y estaba el peligro de que cayeran en orgullos sectarios, formalismo y otros tipos de actitudes carnales que se producen cuando se pone a un lado la verdadera consagración para el Señor. Recordemos que nada de lo que podamos hacer en la obra de Dios tiene sentido si no estamos conectados y dirigidos por una genuina devoción a Jesús. Esta congregación representa la iglesia del primer siglo, hasta el año 95 aC.
La segunda carta, enviada a la congregación de Esmirna (Apocalipsis 2:8-11), nos presenta una iglesia sufrida, a quien Jesús le da palabras de consuelo y fortaleza. Satanás los había asediado, provocando tribulación, pobreza y las acusaciones de gente que se llamaban judíos, celosos de la doctrina, pero no eran otra cosa que instrumentos del enemigo para afligirlos y angustiarlos. Jesús, en palabra profética les advierte que pasarán por diez días de tribulación. Estaba anticipándoles, que no solamente ellos, sino toda la Iglesia cristiana sufriría diez periodos de cruel persecución de parte del Imperio Romano. Claramente se menciona que Satanás estaba incitando la persecución, (v. 10). Representa la Iglesia cristiana desde el año 67 dC. (Cuando Nerón quemó a Roma y acusó a los judíos y éstos a su vez acusaron a los cristianos) hasta el 313 dC. con las leyes de tolerancia propulsadas por el Emperador Constantino. Jesús les prometió estar presentes en medio del dolor y que su sacrificio no sería en vano. Hay situaciones que tienen que acontecer para que surjan otras de mayor beneficio; eso queda en la prerrogativa de Dios. Satanás no pudo quebrar la fe de esta Iglesia perseguida, antes bien, crecían en número cada día, hasta el punto en que los hijos y las esposas de los emperadores se convertían al Cristianismo. 
La tercera carta, remitida a la iglesia de Pérgamo, describe a una congregación fiel en sus fundamentos, constantes a través de las pruebas y tuvieron su primer mártir en Antipas, Obispo de Pérgamo, el cual fué quemado con brasas ardientes en el orificio de un toro de bronce, prendido al rojo vivo. La causa de su condena fue que no estuvo dispuesto a negar su fe en Jesús. Cuando le dijeron: “Antipas, el mundo entero está contra ti”, el hombre de Dios respondió: “entonces yo estoy contra el mundo entero”. Fueron palabras célebres de un mártir que enfrentó su muerte con valentía. 
El diablo se dió cuenta que nada conseguía matando a los cristianos y cambió su táctica; introdujo en las congregaciones a personas malintencionadas, que buscaban la manera de hacer caer a los cristianos. Ya que no podía directamente con la fe y la unción del Espíritu Santo que moraba en ellos, buscó la manera de hacerlos pecar, para que abandonaran el cerco de Dios y así destruirlos. A esto se le conoce en las escrituras proféticas como “la doctrina de Balaam”. 
Esto fue exactamente lo que hizo el profeta Balaam en la antigüedad, como no pudo maldecir al pueblo de Israel para cobrar la suma de dinero que el rey de Moab le había ofrecido, le sugirió que introdujera de sus mujeres hermosas en el campamento de los israelitas, para hacer caer a los hijos de Israel en bacanales de fornicación e idolatría. Esto los sacaría del favor y la protección divina y el rey de Moab podría derrotarlos. El profeta Balaam lo hizo porque amó el premio de la maldad, más que su llamado divino de profeta, (Números 25:1-3; 2 Pedro 2:15). Recordemos que no todos los que llegan a nuestras congregaciones vienen con las motivaciones correctas; debemos amar a todos los hermanos, pero no debemos ser ingenuos y permitir que este tipo de personas corrompan la vida de la comunidad cristiana con prácticas que ofenden a Dios. 
En esta misma carta se hace referencia a los “nicolaitas”, un sector elitista que pretendía dividir a las congregaciones en clases sociales, para controlar y lucrarse del pueblo común. Se sentían superiores por sus linajes, sí eran de familia clase alta, por su preparación académica,  nivel económico, influencia política o títulos teológicos. Esta influencia sigue presente en la actualidad, aunque se disfraza con diferentes máscaras; debemos tener cuidado de no ser arrastrados por esta antigua herejía. Jesús claramente dijo que aborrecía sus obras, por más lindas o razonables que parecieran, (Apocalipsis 2:15). Santiago truena contra los que hacen acepción de personas en las congregaciones; los que favorecen a los ricos y menosprecian al pobre, (Santiago 2:1-9).
No perdamos de perspectiva que tanto la doctrina de Balaam, como las obras de los nicolaitas, son impulsadas por Satanás en sus desesperados intentos de destruir la obra de Dios en este presente siglo malo. 
Históricamente, esta congregación representa la época en que el imperio romano adoptó el Cristianismo como religión oficial, asimilándolo como la religión exclusiva del estado, el 27 de febrero del año 380 dC., bajo el mandato del emperador romano oriental, Teodosio. Aunque Constantino aprobó leyes de tolerancia, en el año 313 dC., fué bajo el mandato de Teodosio I que se institucionalizó oficialmente, con la ratificación del edicto de Tesalónica. En el año 392 dC.. Más adelante se reafirmó la victoria del cristianismo en el imperio romano, con el edicto de Constantinopla. Estos fueron los comienzos de la iglesia católica romana. 
Cabe señalar que es incorrecto decir que Roma es la sede del Cristianismo; el hecho de que el imperio romano lo haya asimilado y nombrado la religión del estado, no le atribuye esa posición. La iglesia cristiana tuvo su comienzo en Jerusalén, en el aposento alto, durante las celebraciones de Pentecostés, en el año 37 dC. 
El cese de la persecución fue sin duda un alivio para los cristianos, después de 300 años de atropellos y martirios, sin embargo, se invirtieron los papeles, ya que el imperio comenzó a torturar y matar a los que no profesaban la fe del cristianismo. Los templos paganos fueron confiscados por el estado y dado a los cristianos para sus iglesias. Aquí es donde surge la situación que hizo menguar el crecimiento de la iglesia cristiana. Se acabó la persecución, la iglesia se casa con el estado, recibe poder terrenal, se pusieron cómodos, la pasión por el genuino trabajo para el Señor se diluyó y comenzó a corromperse. 
En la carta a Tiatira (Apocalipsis 2:18-29), Jesús se describe cómo él “que tiene ojos semejantes a  llama de fuego”, lo que nos indica que nada se escapa de su conocimiento y juzga las acciones de los seres humanos. Señala que estaban tolerando a una mujer profetiza, que aparentaba hablar en nombre de Dios, pero era una farsante, utilizaba la profecía para inducir enseñanzas de fornicación y veneración de ídolos; muchos cayeron en sus engaños por carecer de discernimiento espiritual.  Por lo regular, los creyentes que abandonan el camino correcto de la vida y se van tras el engaño, son personas que no han echado raíces en el evangelio y todavía sus pasiones humanas les siguen dominando, (2 Timoteo 2:22). También Jesús menciona a un grupo que alegaba conocer las profundidades de Satanás; no se conformaban a las sanas palabras del Señor y buscaban nuevas experiencias esotéricas. Terminaban siendo engañados más rápido por el enemigo, (1 Timoteo 6:3-6). 
Históricamente, esta etapa representa a la época del papado romano, donde Satanás le tiende la trampa a la Iglesia y la lleva a una de las épocas más oscuras de la historia: “La Edad Media”. Este fué el tiempo comprendido desde el año 476 dC. (caída de Roma occidental) y el 1453 (caída del imperio romano oriental). Durante este período, la doctrina dada por Jesús y sus apóstoles sufrió serias tergiversaciones que condujeron a la degeneración doctrinal; esto, gradualmente la convirtió en una “ramera espiritual”, (Apocalipsis 17:3-6). 
Cuando el imperio romano adoptó el cristianismo como su religión oficial, muchos paganos se convirtieron de manera forzada, esto condujo a que mucha gente entrara a la iglesia sin un verdadero cambio de corazón; llevaron consigo a los ídolos y sus prácticas y se fué cambiando la sencillez de la adoración de la iglesia primitiva. Añadieron los iconos, la arquitectura elaborada, las costumbres de peregrinajes en veneración a los santos y el bautismo de infantes. Algunos cristianos optaron por retirarse de Roma, eligiendo vivir en aislamiento como monjes. Durante la Edad Media, la Iglesia Católico Romana gobernaba libremente, con los papas reclamando autoridad en todos los niveles de la vida y viviendo como reyes; la corrupción y la avaricia eran comunes en el liderazgo. Se estima que más de 50 millones de personas fueron torturadas y muertas por este sistema religioso, (Apocalipsis 17:6). 
Esto nos lleva al mensaje a la iglesia de Sardis; Jesús emite palabras de amonestación contra esta congregación que aparentaba estar viva y militante, pero había muerte espiritual en ella. Tenía una buena reputación en la comunidad, como una iglesia que ayudaba en la labor social, pero sus corazones se habían alejado del Señor, buscando más el favor del pueblo que la aprobación de Dios. Aquí caben las palabras de Jesús, cuando advirtió que tuviéramos cuidado cuando la gente hable bien de nosotros, porque nos acomodamos a sus expectativas terrenales y ocultamos la verdad de las Sagradas Escrituras, cuando debemos hablarla, (Lucas 6:26). El miedo a hablar del Señor, para estar bien con los demás, es una de las armas del enemigo para callarnos; debemos pedirle a Dios que nos conceda el denuedo para hablar de él, a tiempo y fuera de tiempo. Dar a conocer al mundo del gran amor de Dios y su plan de redención para todos los que creen, a pesar de cualquier oposición, (Hechos 4:23-31; 2 Timoteo 4:1-5). 
En la historia de la Iglesia, esta carta representa el período de la Reforma Protestante. A través de los años, muchas personas habían tratado de levantar su voz contra los abusos teológicos, políticos y de derechos humanos de la iglesia romana, pero sus voces fueron silenciadas y no produjeron el efecto de cambio. Sin embargo, un monje alemán llamado Martín Lutero tuvo la iluminación y el respaldo de Dios para darle un giro a la historia, al desafiar a la iglesia romana. Elaboró 95 tesis sobre los errores del catolicismo, a la luz de las Escrituras y las dejó clavadas con un puñal en las  puertas de la Iglesia del Palacio de Wittenberg el 31 de octubre de 1517. Esto sería el final de la Edad Media y comenzaría un debate teológico que desembocaría en la Reforma y el nacimiento de varias tradiciones dentro del cristianismo, tales como el luteranismo, el presbiterianismo y el anabaptismo. Este movimiento que fue un gran avance para la libertad religiosa, se vio manchado por las diferencias y discusiones sobre doctrina y la intromisión del estado en los asuntos de la iglesia, ya que los reformadores habían buscado refugio en algunos gobiernos, para evitar ser ejecutados por la iglesia romana. Nuevamente podemos ver la mano siniestra de Satanás, provocando confusiones, malos entendidos y contiendas, que solo traían divisiones y alejaba al pueblo común de la verdadera fe. Pero también se puede ver que, aún en esos tiempos difíciles, Dios tenía un pueblo que le servía de corazón y no se inclinaban ante las circunstancias, (Apocalipsis 3:4-6). 
La próxima carta fué la de Filadelfia, a quien Jesús no le encuentra falta alguna. Es la iglesia perfecta en cuanto a su devoción y obediencia al Señor; no era una mega iglesia, ni tenía mucho poder económico o político, pero guardaban la Palabra de Dios y no se avergonzaban de hablar sobre Él públicamente. Satanás intentó desanimarla por las críticas; la gente que se suponía que conocieran de los caminos del Señor, la menospreciaban por ser pequeña e insignificante ante los ojos de ellos. Jesús les llama “sinagoga de Satanás” porque se dejaban usar del enemigo para menoscabarla. El Señor prometió reivindicarla públicamente, hasta el punto en que los detractores tendrían que humillarse y reconocer que Dios estaba en medio de ellos. Jesús utilizó el ejemplo de esta congregación para indicar el carácter de las personas que serán levantadas con la Iglesia en aquel gran día, (Apocalipsis 3:10; 1 Tesalonicenses 4:13-18; 1 Corintios 15:51-55; Lucas 17:34-37). 
El mensaje a Filadelfia representa la iglesia militante desde el año 1790, hasta el arrebatamiento. Se le llama la época de las misiones, porque es donde el evangelio ha llegado a más lugares a través del mundo, donde el mayor número de misioneros han salido a todas las naciones llevando la Palabra de Dios. Por otro lado, Satanás ha provocado mediante su engaño, la formación y proliferación de sectas, que se parecen al evangelio, pero han conducido a muchos a desviarse del camino correcto y hasta llegar a suicidios masivos, por la falsa interpretación de la escatologia. 
La séptima carta fue dirigida a la iglesia de Laodicea. Se describe a Jesús afuera, esperando que le abran, para entrar a la vida de las personas que le reciben con sinceridad, (Apocalipsis 3:20). La dureza de corazón y el orgullo de esta congregación se hacía intolerable para el Señor, (Apocalipsis 3:15,16). Muchas personas pudientes habían entrado a esta iglesia y las arcas del dinero se habían llenado. Se había modificado el mensaje de la cruz, para no ofender y perder sus membresías. Desarrollaron una actitud de autosuficiencia, donde pensaban que ya lo tenían todo; habían puesto su dependencia de Dios en segundo plano y se vanagloriaban de su abundancia material. Por un lado profesaban creer en Jesús, pero por otro, utilizaban la congregación como fuente de lucro personal, (Juan 2:13-22). 
Históricamente representa el sector desobediente, tibio e indiferente de la iglesia, comenzando en Jerusalén (Hechos 2:1-4), y pasando hacia el período de la tribulación, uniéndose al sistema religioso mundial de la gran ramera, (Apocalipsis 17:1-6). 
Vemos el ataque insistente del enemigo contra la obra de Dios, en cada una de las etapas, en este presente siglo malo, pero también vemos la mano poderosa del Señor , destruyendo sus obras y dando victoria a su pueblo, porque aún en la muerte de los mártires Dios es glorificado y ni un solo cabello de sus cabezas perecerá. (Mateo 10:28; Lucas 21:16-19; Juan 10:10; 1 Juan 3:8) 
Ilumine siempre el Señor nuestro entendimiento, para comprender el momento que nos ha tocado vivir y ser responsables en la búsqueda de una mejor relación con Él. Que logremos  cada día hacer nuestra parte en el trabajo que nos ha encomendado; porque la mies es mucha, mas los obreros son pocos. Oramos para que sean más los que se enlistan en las labores del reino de los cielos. 
No se pierdan la tercera parte de este estudio, donde hablaré sobre el “misterio de la iniquidad”, (2 Tesalonicenses 2:7). 


Wednesday, February 12, 2020

EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 1)



EL PRESENTE SIGLO MALO (Parte 1) 
(Gálatas 1:3-5)

En el pasado artículo escribí sobre la dispensación de la gracia, y vimos a través de las escrituras que este tiempo se divide en dos períodos: El año de la buena voluntad de Jehová y el día de venganza del Dios nuestro, (Isaías 61:1,2; Lucas 4:16-21). 
Dicho de otra manera, la era de la Iglesia y el período de la tribulación. Sin embargo, hay una realidad que se deja ver solapadamente y no podemos pasarla por alto, me refiero a la actividad que Satanás está realizando en contraposición a los planes de Dios a lo largo de este período. El apóstol Pablo lo llama: “El presente siglo malo”. Podemos definirlo como la reacción del enemigo ante su derrota en la cruz, sabiendo que sus días están contados y que no tiene forma de parar la aplastante victoria de Dios.    
Apocalipsis 12:7-17 nos arroja luz sobre esto. Recordemos que este capítulo es una mirada retrospectiva, para que entendamos el origen de nuestras luchas como Iglesia, al igual que  Israel como pueblo escogido. El pasaje nos explica que mientras Jesucristo agonizaba y entregaba su vida por la humanidad, sobre la cruz del Calvario, en las esferas espirituales se libraba una gran lucha entre el arcángel Miguel y los ángeles guerreros de Dios, contra Satanás y sus ángeles caídos. Jesús pagaba el precio legal por nuestra redención ante el trono del Padre y las huestes celestiales, lo que hizo posible la derrota y expulsion del diablo y sus demonios del cielo; fueron arrojados a la tierra y se cerró toda oportunidad de regreso. Esto fue una clara señal de que habían comenzado los postreros días en el calendario profético (Hechos 2:16-21) y que al enemigo le queda poco tiempo, (Apocalipsis 12:12).
Cuando los primeros setenta discípulos regresaron con alegría, testificando del poder de Dios actuando a través de las vidas de ellos, el Señor anunció la destrucción del reino de las tinieblas, como parte del efecto de la redención, (Lucas 10:17-21).  
Dos días antes de su muerte, Jesús habló de esta gran derrota que sufriría Satanás, como producto de su sacrificio, (Juan 12:31,32). 

La expulsión del enemigo trajo consigo varios beneficios incalculables:  
  • La salvación para todo los que aceptan el sacrificio redentor de Jesús. 
  • El Espíritu Santo llega a hacer morada en cada creyente y el poder de Dios se activa en y a través de la vida de los redimidos.
  • El establecimiento del reino eterno de Dios, individualmente en la vida de cada cristiano y colectivamente cuando Jesús regrese por segunda vez. 
  • La autoridad de Cristo, para poner a sus enemigos bajo la planta de sus pies, también ahora en la vida diaria de cada hijo de Dios, y en el futuro, cuando tenga su cumplimiento global y definitivo. (Apocalipsis 12:10) 
Todas estas verdades hieren profundamente a Satanás y sus demonios; los llenan de ira y luchan ardientemente para que los creyentes no lleguen al conocimiento de lo que hemos recibido como hijos de Dios, (2 Corintios 4:3,4). Por esta razón, se da el grito de alerta a toda la humanidad: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo…” (Apocalipsis 12:12). El texto sagrado dice que cuando el dragón (Satanás) fue arrojado a la tierra, comenzó a perseguir a la mujer que había dado a luz al hijo varón (la nación de Israel, que dio a luz al Mesías) y luego dice que la persecución se extiende “contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”, o sea, la Iglesia a través de las edades, (v.13-17). 
En esto consiste precisamente “el presente siglo malo”, la lucha desesperada del enemigo contra la obra de Dios, porque sabe que se le acaba el tiempo.
Las manifestaciones de esta lucha se pueden apreciar de diferentes maneras a través del texto bíblico y los acontecimientos de la historia. 
El Señor ilustró esta realidad a través del uso de parábolas (comparaciones terrenales de verdades espirituales). Nos alertó como Iglesia que habrían ciertas amenazas que incursionarían dentro del pueblo cristiano, como parte de la actividad satánica para destruir la obra de Dios. El capítulo 13 de Mateo nos ofrece una lista muy importante: 
La parábola del sembrador nos habla sobre las personas que oyen la Palabra de Dios y no la entienden; compara sus corazones como un camino duro, donde la semilla no tiene oportunidad de germinar. Esto sucede porque no toman el mensaje en serio, piensan que habrá otro momento para eso. Otros piensan que el evangelio es para las personas mayores, aburridas, que no tienen nada que hacer y se meten a la Iglesia para hacer algo; piensan que por ser jóvenes, tienen una larga vida por delante y no se preocupan por oír y analizar el mensaje de Dios para sus vidas. Todas esas falsas percepciones y muchas más pueden tener su origen en la naturaleza humana, la forma de crianza y la manera de ver la vida de cada persona, sin embargo, Satanás las alienta, para robar la semilla de la Palabra de Dios de la persona y conducirla por otro camino, (Mateo 13:4,19; Santiago 1:14). 
También nos enseñó sobre la gente superficial, que entran al evangelio, pero nunca se ocupan de profundizar en su relación con el Señor. Tienen la buena intención, pero no el compromiso; posiblemente llegan un día a la semana a la iglesia y en su vida personal nunca oran, guardan la Biblia y solo la leen cuando van al servicio. Hablan de lo que escuchan desde el altar, sin escudriñar ni confirmar por ellos mismos las enseñanzas que están recibiendo. Sin embargo, cuando viene el tiempo de la prueba y aflicción, se rinden, porque no tienen fuerza espiritual, ni la actitud correcta para perseverar a través de las circunstancias adversas. Ni siquiera saben si vale la pena; llegan a pensar que estaban mejor cuando no conocían de Dios. Pero todo es parte de argumentos engañosos que el enemigo logra sembrar en sus mentes, debido a su irresponsabilidad como creyentes, (Mateo 13:5,6,20,21). Jesús nos enseñó que tenemos que cultivar nuestra vida espiritual diariamente, mediante la oración y  la lectura reflexiva de la Sagradas Escrituras. Esto debe hacerse bajo la dirección e iluminación del Espíritu Santo, el mejor enseñador que podamos tener. Pidámosle a Dios con confianza, nunca fallara en contestarnos, (Lucas 11:9-13).  
También las parábolas del Señor nos enseñan que hay gente cuyo corazón es como un seto de espinos, cuya ansiedad y materialismo no le permiten madurar en el Señor. Satanás se encarga de zarandearlos, envía sobre ellos una gran cantidad de actividades que no aportan a su crecimiento espiritual, antes bien los mantiene dando vueltas en un mismo lugar, sin avanzar, por años y años, (Lucas 22:31,32). Estas actividades tienen que ver con cosas que son necesarias, como los cuidados de esta vida y la adquisición del dinero, pero se pierde de perspectiva la prioridad. Los afanes de esta vida comprenden: Cuidado del hogar, la crianza de los hijos, el deber conyugal, el trabajo, los estudios, el aseo personal, los deportes, recreación, compra de bienes materiales, entre otros. Todas estas cosas son perfectamente necesarias y Dios entiende que son importantes para nuestra realización como seres humanos, pero cuando éstas desplazan nuestro compromiso con el Señor y hacen apagar la pasión espiritual en nosotros, se convierten en ídolos, nos alejan del Creador y nos hunden en el materialismo pernicioso. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que hay  tiempo para todo, pero debemos ser organizados y darle la prioridad a Dios en nuestras vidas; podemos estar seguros que todo saldrá mucho mejor de lo que esperamos cuando así lo hacemos, (Eclesiastés 3:1-15; Mateo 6:25-34). 
Muchos caen en el engaño de alejarse de Dios buscando riquezas materiales, esta actitud es señalada en la Biblia como “el camino de Balaam”, el cual no es otro que la avaricia. Balaam fue un antiguo profeta de la región de Mesopotamia, a quien Dios usaba poderosamente a través de la profecía. Sin embargo, se dejó sobornar por el rey de Moab para maldecir a los hijos de Israel que iban en su peregrinaje hacia la tierra prometida en tiempos de Moisés. El amor al dinero pudo más en la vida de este hombre que su compromiso con el Señor; pasó a la historia como el ejemplo de una persona que no valoró su vocación celestial y la cambió por la comodidad temporal de este mundo, (Números 22:5-24:25). De la misma manera muchos en la actualidad tropiezan en sus ministerios y se corrompen por el amor al dinero. Debemos evitar caer en este engaño, las riquezas materiales son inciertas, lo que Dios ofrece es seguro y eterno. Asegurémonos de honrar siempre a Dios con nuestras vidas y nada nos faltará, (Mateo 6:25-34). Como mencioné anteriormente, estas actitudes se pueden ver como algo de la naturaleza humana y es cierto, por eso se le atribuye culpa al que lo practica, pero son alentadas por la obra del enemigo en este presente siglo malo, para intentar destruir la obra de Dios, (2 Corintios 4:2-6; 2 Pedro 2:1-3,15,16; Judas 1:3-23).  
Estas realidades se unen a las enseñanzas de la parábola del trigo y la cizaña, donde también se nota la obra insidiosa del diablo operando a través de personas con falsas motivaciones en la obra del Señor. Nos habla de gente que están en la congregación, cantan, alaban a Dios y parecen cristianos genuinos, pero a la hora de manifestar los frutos del Espíritu, lo que se demuestra es carnalidad. Por lo regular son personas voluntariosas que pretenden imponer su forma de pensar en las congregaciones y al no lograrlo, se dan a la tarea de murmurar, de quejarse, buscar faltas en todo lo que se hace, calumniadores, manipuladores, pretenden controlar a los demás, en ocasiones utilizan las “profecías de cuartos oscuros” para impresionar y otras muchas cosas semejantes, sobre las cuales la congregación debe estar alerta, para neutralizar a tiempo, (Judas 1:16). No se nos manda a arrancarla, porque se puede ir el trigo enredado; muchas de esas personas tienen familiares sinceros, que aman a Dios y se pueden escandalizar y tropezar, si se arranca la cizaña de forma indebida. El liderazgo debe trabajar con mucha sabiduría y trazar líneas claras de doctrina y comportamiento para evitar que la cizaña entre y destruya la congregación, (Mateo 13:24-30; 36-43). Esta enseñanza pone énfasis en la vida diaria de los creyentes laicos, en cambio, cuando habla del liderazgo se señala con otro nombre, el cual vemos en la siguiente parábola: “La semilla de mostaza.” Aquí Jesús compara el reino de los cielos con un grano de mostaza, el cual siendo muy pequeño inicialmente, cuando se siembra se hace árbol y es la más grande de las hortalizas. Esto nos habla de los pequeños comienzos de la proclamación del evangelio (Jesús con doce discípulos) y la gran expansión que ha tenido a través de los años. Sin embargo, nos advierte que junto con el crecimiento vendrían las aves de los cielos para hacer nidos en sus ramas. La figura de las aves del cielo nos habla de la rapiña, de personas oportunistas que han visto en el evangelio una fuente de lucro personal. Muchos llegan con mucha educación y grandes títulos, para ocupar posiciones de liderazgo en la obra de Dios, desvirtuando así el verdadero propósito de la proclamación del mensaje de Dios. Las escrituras proféticas nos enseñan sobre la incursión de falsos profetas y maestros que con palabras fingidas harán mercadería del pueblo ingenuo; son personas elocuentes y sagaces que logran el respaldo de muchos, (Mateo 7:15; 24:24; 2 Pedro 2:1-3; Judas 1:4,11-16). No todos son así, todavía hay verdaderos profetas y maestros que con sabiduría y rectitud enseñan el camino de la verdad. La Biblia nos enseña a identificar a los falsos ministros y cuidarnos de ellos, (Mateo 7:15-20; 1 Juan 4:1-6). Podemos tener la certeza de que toda esta oleada de falsedad ministerial es impulsada por Satanás, como parte de sus estrategias en este “presente siglo malo”. 
La siguiente parábola ilustra a una mujer que tomó levadura y la escondió en tres medidas de harina y provocó que la misma se fermentara, (Mateo 13:33). Esto se refiere a la corrupción doctrinal que Satanás introduce sutilmente en las mentes de maestros y pastores que comenzaron bien, pero por la influencia de la corriente modernista y liberal, van modificando la sana doctrina, hasta adulterar las Sagradas Escrituras. Muchos han visto esto como fuente de ganancia y han caído en la apostasía. El apóstol Pablo habla de los que medran o mejoran su estatus social y económico falsificando la palabra de Dios, (2 Corintios 2:17). La corrupción doctrinal hace que se considere la sana doctrina como algo anticuado (old school) y básicamente obsoleto. Proclaman una nueva conciencia sobre Dios y la vida, basados en el amor humano, sin mucho compromiso espiritual, (2 Timoteo 4:3,4). 
El Señor insta a su Iglesia a permanecer en la sana doctrina, sin importar que seamos muchos o pocos (Juan 15:1-17), a seguir proclamando su verdad en todo el mundo con paciencia y doctrina; a ser sobrios y soportar las aflicciones que vienen como consecuencia de hablar lo que un mundo impenitente no quiere escuchar, (2 Timoteo 4:2,5). 
No te pierdas la segunda parte de este estudio; seguiremos descubriendo más sobre “el presente siglo malo” y cómo debemos prepararnos para no ser arrastrados por el engaño de las fuerzas de las tinieblas. 

Tuesday, February 4, 2020

EL AÑO DE LA BUENA VOLUNTAD DE JEHOVÁ


EL AÑO DE LA BUENA VOLUNTAD DE JEHOVÁ

Evidentemente podemos notar en las Sagradas Escrituras, que desde el principio, Dios ha tratado con los seres humanos a través de dispensaciones, o períodos de tiempo donde las personas que ya poseen cierto grado de revelación espiritual, reciben una visitación especial de parte del Señor y se establecen ciertos pactos que marcan el trato del Creador con la humanidad. Ejemplo de esto lo tenemos en Adán, a quien Dios creó y lo puso a cargo del huerto de Edén, la vida era ideal, sin complicaciones; la única condición para permanecer en ese estado era abstenerse de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. A esto se le llama: “La dispensación de la inocencia”, (Génesis 2:4-25). 
Luego, con la rebelión de la primera pareja (Adán y Eva), comienza otro periodo, ya que el trato de Dios cambiaría y habría consecuencias penosas para toda la raza humana, (Génesis 3:1-24). Aquí comenzó la “dispensación de la conciencia”, donde la primera pareja adquiere el conocimiento del bien y el mal, de manera empírica, esto significa que fueron absorbidos por el mal; no era un conocimiento externo, como en el caso de Dios, que conoce el mal, pero no es afectado por éste. De esta manera se hicieron esclavos del pecado y transmitieron esa condición caída a toda la humanidad que nacería de ellos. 
En estas dos primeras dispensaciones se nota el fracaso del hombre en administrar los bienes que Dios puso bajo su cuidado (la creación terrenal). La maldad fue en aumento hasta el punto de verse en peligro el linaje del cual vendría el Mesías. Por esta razón, el Señor decide enviar el diluvio universal, después de haber amonestado por muchos años a aquella generación, para que se volvieran de sus malos caminos, (Génesis 6:1-8; 2 Pedro 2:5). Hasta ese momento, el gobierno universal era teocrático, luego del diluvio, el Señor delega en las personas, la política de sus respectivos países, (Génesis 9:6). A esta dispensación se le conoce como: “El gobierno humano”. El fracaso final de esta generación culminó con la edificación de la torre de Babel, donde toda la humanidad existente se rebeló contra Dios y edificaron una gran torre para honrar otras supuestas deidades y alejar su fe del único Dios verdadero, (Génesis 11:1-9). La rebelión de Babel se convirtió en la cuna de las falsas religiones en todo mundo y a través de todas las edades, hasta nuestros días. Estos sistemas religiosos anti Dios tomarán su forma final durante el período de la tribulación, donde se unirán en una religión mundial, a la cual Dios llama: “BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA”, (Apocalipsis 17:3-6). Sobre ella hablaremos con más detalles en futuros artículos. 
La cuarta dispensación se le llamó:”La promesa”. Fué un período de prueba entre el llamamiento de Abraham y la promulgación de la Ley en tiempos de Moisés, (Génesis 12:1-Éxodo 19:8). Se concentró primordialmente en el pueblo de Israel, aunque tenía que ver con la promesa de la llegada de la simiente (El Mesías Jesucristo) en quien serían benditas todas las naciones de la tierra, (Génesis 22:16-18; Gálatas 3:16,17). 
La quinta dispensación es:“La Ley”, abarca desde la ratificación de la Ley de Dios a través de Moisés, en el monte Sinaí, hasta el sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario. 
La Ley se introdujo, no para redimir a la raza humana, sino para hacerle entender su condición pecaminosa y su incapacidad de justificarse por sí mismo ante Dios. Nunca contradijo la promesa de Dios a Abraham, sino que fue el medio para que se cumpliese. Preparó a la nación de Israel para la llegada de la Simiente, el Mesías Jesucristo; todas las naciones de la tierra están destinadas a ser benditas en Él. 
Cuando llegó el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y bajo la vigencia de la ley mosaica, para traer salvación a judíos y gentiles que se vuelven de sus malos caminos y ponen su fe en Jesucristo. Aquí comienza la sexta dispensación: “La Gracia”, (Juan 1:17). También se le llama: “El año de la buena voluntad del Señor” o época donde Dios extiende su misericordia sobre la humanidad, enviando a su Hijo a este mundo para revelarnos el camino de la salvación, (Mateo 4:16). Este tiempo estaba profetizado desde el Antiguo Testamento (Isaías 61:1-11). Es un período establecido primeramente por Jesús, al que la Iglesia le da continuidad, donde el Espíritu Santo llega a la vida del creyente y le unge para proclamar la Palabra de Dios con autoridad, poder y manifestación sobrenatural de milagros, señales y prodigios, (Joel 2:28-32; Lucas 10:19,20; Juan 14:12-14; Hechos 2:16-21; 1 Corintios 2:4,5). El apóstol Pedro, en su primer discurso colectivo en Pentecostés confirmó que el derramamiento del poder del Espíritu Santo sobre ellos en el aposento alto, dá comienzo a “los postreros días” (Hechos 2:16-21), basado en la profecía de Joel 2:28-32, lo que significa que en esta dispensación tendrá lugar la llegada de Jesucristo. 
Cuando Jesús nació en Belén de Judea, una multitud de las huestes celestiales anunciaron su llegada, ante unos pastores que apacentaban su rebaño en aquella región, (Lucas 2:8-20). Es importante entender lo que decían: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
Si somos cuidadosos leyendo, nos daremos cuenta que no dice, “paz a los hombres de buena voluntad”, como muchas personas creen; en cambio dice, “buena voluntad para con los hombres”. Esto nos deja ver que la buena voluntad viene de parte del Señor para los seres humanos, lo que confirma que es un acto de gracia, no hicimos nada para merecerlo, ni lo pedimos, ni siquiera sabíamos que lo necesitábamos. Pero Dios, por su gran amor y sabiduría infinita, sabía que era totalmente necesario, (Efesios 2:1-10). 
Cuando Jesús principiaba su ministerio terrenal, entró en la sinagoga de Nazaret y le tocó leer el pasaje mencionado anteriormente de Isaías 61: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor…” (Lucas 4:16-21). Una vez acabó de leer, enrolló el libro, lo dió al ministro y  testificó que él era el cumplimiento de esa escritura y lo demostró a través de todo su ministerio terrenal. Su Iglesia hereda esa unción para ministrar en su nombre, proclamando el mensaje de la redención a todas las naciones, (Mateo 10:8; Lucas 10:1-12; 17-20; Juan 6:28,29; 14:12-14). 
De esto se trata el año de la buena voluntad del Señor, tiempo de restauración donde Jesús nos abre las puertas de la salvación y nos envía a llevar su mensaje hasta los confines de la tierra, para testimonio a las naciones, (Mateo 24:14). 
Es donde la gracia de Dios se ha manifestado al mundo, enseñándonos que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, (Tito 2:11-13). 
El Señor pasa por alto los tiempos de la ignorancia y llama a todos a una relación verdadera con Él, ya que ha establecido una fecha donde juzgará al mundo con justicia y verdad, teniendo como evidencia máxima, la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, (Hechos 17:30,31).  
Es la época donde el Espíritu Santo derrama su poder sobre los creyentes y los capacita para proclamar la Palabra de Dios con autoridad, destruir las fortalezas del enemigo, derribando todo argumento y altivez que se levanta contra el conocimiento del Señor, (2 Corintios 10:3-5). 
Es el tiempo donde el Espíritu de Dios es enviado a redargüir al mundo de pecado, por cuanto rechazan el sacrificio redentor de Jesús, el único camino para la salvación. También demuestra la justicia de Dios, ya que él Señor fue devuelto a su lugar de preeminencia, después de haber descendido a lo más profundo de la humillación. Anuncia el justo juicio del Creador, porque Satanás ha sido derrotado y expuesto ante el mundo, demostrando su maldad, mentiras y su limitada capacidad. Esto a su vez demuestra de manera inequívoca, la supereminente grandeza del poder de Dios, (Juan 16:7-11; Colosenses 2:13-15; Filipenses 2:5-11; Efesios 1:18-23).  
El año de la buena voluntad del Señor fue proclamado desde el nacimiento de Jesús en Belén de Judea, pero entra en vigencia cuando el Señor lee el capítulo 61 de Isaías, en la sinagoga de Nazaret, (Lucas 2:8-20; Lucas 4:16-21). Se extenderá hasta el arrebatamiento de la Iglesia, después de lo cual entrará el período de la tribulación. Isaías llama ese tiempo: “El día de venganza del Dios nuestro”, (Isaías 61:2). 
Cuando Jesús leyó este pasaje en la sinagoga, omitió esa última parte, con toda la intención, ya que en su primera venida, no era el enfoque principal de su mensaje, aunque enseñó algunas cosas sobre ese tiempo. 
El año de la buena voluntad del Señor también se le conoce como:”La era de la Iglesia”, un misterio que no fue imaginado por los más ilustres rabinos de Israel, ni siquiera por los ángeles, (Efesios 3:5,6; 1 Timoteo 3:16). 
Personalmente entiendo que muchos creyentes no conocen a cabalidad la posición que tienen dentro del plan eterno de Dios, ni las herramientas que el Señor nos ha dejado para militar triunfantes. Muchos se han dedicado a buscar el favor del mundo y han perdido la sazón espiritual que nos caracteriza, otros por timidez o cobardía, han decidido esconder la luz de la verdad de Dios, para no ser perseguidos, (Mateo 5:13-16). Otros han perdido el enfoque correcto y han llegado a creer que el evangelio es para lucrarse y tener vidas de opulencia terrenal, (1 Pedro 5:2; 2 Pedro 2:1-3). 
Pero ciertamente ninguna de esas razones son válidas para servirle al Señor, (Juan 6:26,27). El que conoce a Dios en lo íntimo, no puede menos que amarlo, adorarlo y servirle con rectitud de corazón cada día de su vida. Hay que aprender a desarrollar su carácter en nosotros, para ser libres de toda motivación incorrecta, (1 Pedro 2:5-7).  
Lo que más nos apasiona es el gran amor que mostró el Padre para traernos a la comunión con Él y ser recibidos como miembros de su familia, (Efesios 2:13-22; 1 Juan 3:1-3). Debemos recordar que aunque toda la humanidad es creación de Dios, no todos son hijos; esta potestad la recibimos cuando aceptamos a Jesús como Salvador, con todos los beneficios y responsabilidades que esto conlleva, (Juan 1:11-13; Filipenses 1:29; Juan 3:1-3). 
Desde el principio de la creación, Dios ha demostrado su favor inmerecido a todos, porque El es lento para la ira y grande en misericordia y verdad (Salmo 103:8-18) pero es en este año de su buena voluntad o la dispensación de la gracia, donde Dios ha hecho su máxima expresión de amor y compasión por la humanidad, en la persona de su unigénito Hijo, (Juan 3:16; 1 Juan 3:1). 
Como dijimos antes, esta era dispensacional (la gracia) comenzó con el nacimiento de Jesús, pero se divide en dos fases: El año de la buena voluntad del Señor y el día de venganza del Dios nuestro. Terminará en la segunda venida corporal de Jesucristo, junto con su Iglesia y sus santos ángeles, para reinar sobre las naciones sobrevivientes al período de la tribulación. Esto dará paso a la séptima dispensación: El reino eterno de Dios. En futuras publicaciones hablaremos más sobre ello. 

Monday, January 27, 2020

EL NUEVO PACTO: DEFINITIVO Y PERMANENTE


EL NUEVO PACTO: DEFINITIVO Y PERMANENTE 

El Nuevo Pacto es el cuarto de los pactos que tienen que ver con el programa de Dios para la restauración total del ser humano. Es el pacto final y definitivo donde el Verbo divino (Juan 1:1-4) toma forma humana para presentar ante el Padre el único sacrificio capaz de liberar a la raza humana de la esclavitud del pecado y su consecuencia, la condenación eterna, (Juan 3:16). 
Es el cumplimiento y perfeccionamiento de la ley mosaica, (Mateo 5:17). Toda la parte ceremonial y festiva del antiguo pacto prefiguraba la vida y obra del Mesías Jesucristo; era como la sombra de los bienes venideros, (Hebreos 10:1), sin embargo, la parte espiritual y ética sigue perfectamente vigente, (Mateo 5:18). Jesús tuvo que redefinir algunos conceptos malentendidos por las personas bajo el viejo testamento, (Mateo 5:21-48). 
Desde el principio, Dios estableció el derramamiento de sangre animal para los sacrificios, (Génesis 4:4). Esto se reglamentó formalmente bajo el antiguo orden; la sangre representa la vida terrenal, la cual fue dañada a causa del pecado, (Génesis 9:4; Levítico 17:11,14). De manera similar, el nuevo pacto se instituyó con el derramamiento de sangre, pero no cualquier sangre, sino con la del Hijo de Dios, el único que podía ofrecer un sacrificio perfecto ante el Padre por nosotros, como un cordero sin mancha, ni contaminación, (1 Pedro 1:19). El sacrificio de Jesús anuncia que la naturaleza humana pecaminosa ha sido desechada, para efectos divinos, y se da paso a un nuevo nacimiento de carácter espiritual (Juan 3:3-8). 
En el Nuevo Pacto se restablece la comunión entre Dios y aquellos que se vuelven a Él, la deuda del pecado es borrada completamente y se da un nuevo comienzo en la vida del creyente, (2 Corintios 5:17).  La muerte sacrificial de Jesús, no solamente nos ofrece promesas para esta vida, sino que nos garantiza la vida eterna con Dios, (Mateo 19:29; Juan 3:13-16; 5:24; 6:47, entre otros). Cabe aclarar que todos los seres humanos tenemos existencia eterna, nuestra vida no desaparece después de la muerte; la diferencia es que unos despiertan a la eternidad para vida, otros para vergüenza y confusión perpetua, (Daniel 12:2,3). 
El nuevo pacto fue anunciado mientras el antiguo estaba vigente; Moisés, Jeremías y Ezequiel profetizaron sobre este acuerdo definitivo y final con la casa de Israel, que también beneficia a todas las naciones de la tierra, (Jeremías 31:31-34; Deuteronomio 30:6; Ezequiel 36:26-27; Gálatas 3:16).
El nuevo pacto hace posible el perdón de nuestros pecados y la entera justificación ante el trono del Padre. La barrera espiritual entre Dios y el pecador es removida y el creyente tiene acceso directo ante el trono de la gracia o lugar santísimo, para una íntima comunión con el Creador; por esta razón, el velo del templo se rasgó al Jesús entregar su vida en el Calvario, (Mateo 27:51; Lucas 23:45). 
Como consecuencia de esta redención, el Espíritu de Dios llega a hacer  morada permanente en nosotros, algo esencial que se había perdido desde la caída del hombre en el Edén, (Juan 14:15-27; 1 Corintios 3:16,17; 1 Corintios 6:19; 2 Corintios 6:16). De esta manera, el creyente obedece la ley de Dios y le sirve por la convicción interna del Espíritu, no tanto por el estricto régimen de la letra, (Romanos 7:6; 2 Corintios 3:6). Bajo el antiguo pacto, el Espíritu de Dios venía sobre ciertos hombres o mujeres en determinadas ocasiones y los usaba para lo que fuera necesario, como era el caso de los profetas, sacerdotes, salmistas, jueces, artesanos del templo; sin embargo, no moraba permanentemente en ellos, sino que caminaba con ellos, (Jueces 3:10; 6:34; 11:29; 14:6; 1 Samuel 10:10; 16:13; 1 Reyes 18:1, Ezequiel 11:5, etc.). Fueron grandes héroes de la fe, pero carecían de la obra de renovación interior que el Espíritu produce cuando mora en nosotros. Por esta razón, Jesús dijo que Juan el Bautista fue el mayor de los profetas bajo el antiguo pacto, pero que el más pequeño dentro del reino de los cielos (nuevo pacto) es mayor que él, (Mateo 11:11).   
Satanás luchó hasta lo último para evitar la redención, pensó que llevando a Jesús a la cruz, acabaría con su vida y toda esperanza de liberación para el mundo. No eran muchas las opciones que tenía; sería quebrantar la voluntad de Jesús, a través de las aflicciones, para que se rindiera y no cumpliera con su misión o llevarlo a la cruz para detener su obra. Por eso, mientras el Señor pagaba el precio de nuestra salvación en la cruz, hubo una gran batalla en el cielo entre el Arcángel Miguel y los ángeles de Dios contra Satanás y sus ángeles caídos, (Apocalipsis 12:7-17). Esta guerra en el mundo espiritual se manifestaba en las densas tinieblas que arroparon el mundo mientras Jesús agonizaba en la cruz, (Mateo 27:45). 
El sacrificio de Jesús hizo posible que el enemigo fuera expulsado del cielo permanentemente. Jurídicamente, Satanás tenía acceso ante Dios, por causa del pecado, (Job 1:6,7; 2:1,2). Al no haber sido efectuada la redención, no había una base legal para expulsarlo; era totalmente necesario que el Señor dejara claro su justicia y verdad ante las huestes celestiales y a la vez probar fuera de toda duda razonable las mentiras y engaños del enemigo. 
El sacrificio de Jesús representa la derrota más grande que el diablo haya sufrido; fue avergonzado y exhibido públicamente mediante la muerte y resurrección del Señor, (Colosenses 2:13-15). Esta expiación, además trajo consigo el regalo de la vida eterna, esto se vió representado en la resurrección de algunos santos, al momento de Jesús morir, (Mateo 27:51-53; Juan 11:25; 2 Timoteo 1:10). Cristo es el cumplimiento de la promesa divina sobre el Escogido de Dios, nacido de mujer, (Gálatas 4:4) que aplastaría la cabeza de la serpiente, (Génesis 3:15). Literalmente aplastó el reino de muerte que imperaba sobre toda la humanidad, a causa del pecado adámico, (Romanos 5:12-21; 1 Corintios 15:21,22; Hebreos 2:14,15) y abrió para los creyentes un camino nuevo y vivo hacia el Padre, (Hebreos 10:19-22). 
Esto nos enriquece con toda clase de bendición espiritual, desde los lugares celestiales, (Efesios 1:3). Nos posiciona como el cuerpo de Cristo sobre el mundo, destinado a vencer y a sujetar a todos los enemigos de Dios bajo el estrado de sus pies, (Romanos 12:4,5; Efesios 1:18-23; Efesios 2:4-7; Hebreos 10:12-14). Esto se realiza mediante la proclamación de la Palabra de Dios y la ministración del poder del Espíritu Santo operando en y a través de la Iglesia, (Lucas 10:19,20; Apocalipsis 12:10,11). No se logra con palabras persuasivas de humana sabiduría, para que no haga vana la cruz de Cristo, (1 Corintios 1:17; 2:4,5). 
El nuevo pacto originalmente fue dado a Israel, incluye promesas de ser fructíferos, de bendición y de una vida pacífica en la tierra prometida, (Deuteronomio 30:1-6; Ezequiel 36:28-30). 
A Israel nunca se le prometió ser arrebatados al cielo, recibir cuerpos glorificados o las bodas del Cordero, estas son promesas dadas exclusivamente a la Iglesia; por esta razón, el apóstol Pablo se refiere a esto como un “misterio”, (1 Corintios 15:51-54). 
Las promesas dadas en el Nuevo Pacto  para la nación de Israel son de carácter terrenal: Un pueblo escogido para traer la verdad de Dios al mundo, una tierra prometida y un gobierno teocrático, desde donde el Mesías Jesucristo, junto con su Iglesia reinará sobre todas las naciones sobrevivientes, (Miqueas 4:1-5). 
Bajo el antiguo pacto, las personas que deseaban conocer a Dios tenían que judaizarse y vivir en obediencia a la ley dada a Moisés; en cambio, en el nuevo pacto los judíos que quieran conocer al Señor, tienen que integrarse a la Iglesia, en cuyo caso ya no serían miembros de la nación terrenal de Israel, sino miembros del Israel espiritual, constituido de personas salvadas de todas las naciones de la tierra, (Romanos 2:28,29; Apocalipsis 5:8-10).   
En la actualidad, Israel no disfruta del nuevo pacto porque cayeron en un estado de endurecimiento parcial, esto significa que están cegados a la revelación del verdadero Mesías (Romanos 11:25,26). Está ceguera espiritual es a nivel nacional, porque en términos individuales muchos judíos le sirven al Señor en la actualidad (judíos mesiánicos). 
Esta condición estaba prevista por el Señor, por esa razón, dos días antes de su muerte hizo un gran lamento sobre la ciudad de Jerusalén, capital espiritual de Israel, (Mateo 23:37-39).  Les anunciaba que no lo verían más (o no participarían del nuevo pacto) hasta que clamaran por el Mesías verdadero, (compare con Zacarías 12:10). Este gran clamor lo efectuará Israel después de la primera mitad del período de la tribulación, cuando el anticristo rompa el falso pacto y desate sobre ellos la persecución más cruel que se haya conocido. La profecía le llama a esto: El tiempo de la angustia de Jacob, (Jeremías 30:7; Daniel 12:1). 
Pablo compara a Jesús como el árbol de olivo, cuyas ramas naturales son la nación de Israel, pero a causa de su incredulidad, fueron sacadas (endurecimiento parcial) para injertar unas ramas que no estaban (pueblo gentil) y hacerlos partícipes de los privilegios del nuevo pacto, (Romanos 11:17-24).  
Esto provoca envidia en el judío ortodoxo, que no puede entender cómo Dios puede incluir a los gentiles incircuncisos en sus planes eternos, (Romanos 10:19-21). Esto ocurre en la religiosidad, cuando se omiten detalles que Dios ha dicho y se añaden cosas que las personas se imaginan, (Oseas 4:6). Dios fue muy claro desde el principio que en sus planes estaban todas las naciones de la tierra, no solamente un pueblo, (Génesis 26:4; Hechos 3:25; Gálatas 3:16). 
La razón primordial por la que Dios eligió a Israel y lo separó de las demás naciones para ser su pueblo escogido fue, que a pesar de que eran una nación débil, insignificante, que ni siquiera eran diestros para la guerra (Deuteronomio 7:6-11), el Señor habría de mostrar su poder sobre ellos y hacerlos una gran nación, para que no quede duda que el poder está en Dios y no en las habilidades de los seres humanos, (1 Corintios 1:26-29). Para estos efectos, hizo pacto con sus progenitores: Abraham, Isaac y Jacob. 
El Señor Jesucristo anunció en la última cena el establecimiento del nuevo pacto a partir de su sacrificio en la cruz del Calvario, “Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”, (Lucas 22:20). 

    


Friday, January 3, 2020

El Pacto Davídico
(2 Samuel 7:1-29; 1 Crónicas 17:11-14; 2 Crónicas 6:16)
El pacto de Dios con el rey David es el tercero de los pactos de carácter escatológico. Es de vital importancia para entender la profecía, ya que se reitera la promesa de la tierra, la descendencia del Mesías Jesucristo y el establecimiento del reino eterno de Dios. El reinado de David sobre Israel se considera la época de oro en la nación, donde reinaba un hombre conforme al corazón de Dios, (1 Samuel 13:14; Hechos 13:22). A pesar de los errores que cometió, en su debilidad humana, supo alcanzar el corazón de Dios por su profunda reverencia, humildad y sinceridad ante la presencia del Creador. Como consecuencia de su estrecha relación con el Señor, desde muy joven David fue dotado con una extraordinaria capacidad de componer salmos, cantar y entonar canciones para adorar a Dios correctamente. Además, recibió la fortaleza para enfrentar situaciones muy retantes, sobrepasarlas y alcanzar la victoria. Supo llorar su pecado y tirarse en ayuno, cilicio y ceniza clamando por la misericordia de Dios. Poseía un incansable celo por honrar el nombre del Señor en todo, lo que lo llevó a combatir y vencer al gigante incircunciso, blasfemo llamado Goliat. Pueden leer la historia de la vida de David y confirmar estos datos, (1 Samuel 16:1- 2 Samuel 23:7). 
El pacto de Dios con David se estableció cuando este último tenía el gran anhelo de construir casa para Jehová. Pensando en esto, consultó con el profeta Natán, a quien le pareció muy buena la idea y le da su aprobación, dando por sentado que David tendría la aprobación divina en todo lo que emprendiera. Pero cuando el profeta consultó al Señor en oración, se le revela que David no era el escogido para construirle casa, sino un hijo suyo sería quien levantaría el primer templo para el Señor. En cambio, Dios le promete a David que le edificaría casa o descendencia permanente y que su trono sería afirmado eternamente, (2 Samuel 7:1-17). 
En este pacto, el Señor le hace varias promesas importantes: 
1. Dios reafirma la promesa de la tierra que había mencionado en los primeros dos pactos: El abrahámico y Palestino. Esta promesa se registra en 2 Samuel 7:10, "Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio". 
2. El Señor promete que el hijo de David lo reemplazaría como rey de Israel, y que este hijo (Salomón) construiría el templo. Esto lo notamos en 2 Samuel 7:12-13, "... yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre".
3. La promesa no se detiene ahí, sino que continúa y se amplía hacia un descendiente más lejano que daría perpetuidad al trono de David, "yo afirmaré para siempre el trono de su reino" (2 Samuel 7:13), y "será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente" (versículo 16). Otro hijo de David gobernaría eternamente y edificaría una casa duradera. Esta es una referencia al Mesías Jesucristo, a quien se le llama el hijo de David, (Mateo 1:1; 9:27; 21:9; Lucas 1:32, entre otros).   

El pacto se resume en las siguientes palabras: 
1. Casa- prometiendo una dinastía en el linaje de David
2. Reino- refiriéndose a las personas que son gobernadas por dicha dinastía
3. Trono- enfatizando la autoridad del gobierno davídico 
4. Eternamente- Anunciando el carácter eterno e incondicional de esta promesa, en la persona de Jesucristo el Mesías, descendiente directo de David. 

En Jeremías 23:5-8 se hace referencia a Jesús como el renuevo justo de David, que reinará y traerá verdadero juicio y justicia, no solo a Israel, sino a toda la humanidad. 
También se menciona que en los días de su segunda venida y el establecimiento del reino mesiánico sobre el mundo, Israel será unificada nuevamente; serán devueltos de todas las partes del planeta a su tierra prometida. 

En Isaías 9:7 nos dice que la amplitud territorial del gobierno de Cristo no tendrá límites, ni la paz que se experimentará; señala que esto será cumplimiento del pacto hecho con el rey David, mediante el poder y la fidelidad de nuestro Dios. 

En Apocalipsis 3:7 se nota que Jesús tiene la autoridad legal ante el trono de Dios para darle continuidad y eternidad a la monarquía davídica.