Friday, April 9, 2021


 CONDENACIÓN DE LA GRAN RAMERA (Parte 3)

“Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” (Apocalipsis 17:3-5)

En la pasada publicación vimos que las Sagradas Escrituras ubican el origen de la gran ramera desde la rebelión de la Torre de Babel. Nimrod, el líder de de ese movimiento, es considerado el primer anti-Dios entre los seres humanos y la escritura lo señala como la bestia que era, y no es,
“La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición.” (Apocalipsis 17:11)  

Cuando Dios castigó la actitud de aquella generación, confundió sus lenguas, de manera que nadie podía entender a su compañero de trabajo y terminaron yéndose cada cual por su lado,
“Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.” (Génesis 11:7,8)

Esas personas se convirtieron en portadoras de las formas de pensamiento y actitudes que provocaron su rebelión contra la autoridad del Señor. Se esparcieron sobre los cuatro ángulos de la tierra, llevando consigo la semilla de la corrupción, promoviendo la idolatría, inmoralidad, el abuso y atropello contra los más débiles. Sus cultos religiosos estaban plagados de orgías, borracheras, sacrificios humanos, promiscuidad en todas sus formas y prácticas ocultistas. Estas enseñanzas se conocieron como los misterios etruscos y se diseminaron primordialmente a través de siete imperios que representan las siete cabezas de la bestia escarlata,    
“... son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición.” (Apocalipsis 17:10,11)   

Históricamente los siete imperios que recibieron, perfeccionaron y promovieron este engaño fueron:
1. Egipto- Bajo su dominio, Israel estuvo cautivo 400 años, hasta su liberación por medio de Moisés. 
2. Asiria- Durante su régimen fueron deportadas y esparcidas las diez tribus del norte. 
3. Babilonia- En su reinado Jerusalén fué destruída y los judíos deportados al territorio caldeo por setenta años. 
4. Medo-Persia- Durante su gobierno los judíos lograron volver a su patria, sin embargo después de la muerte de Zorobabel, Nehemías, Zacarías, Esdras y el sumo sacerdote Josué, el pueblo cayó en el descuido espiritual.  
5. Macedonia- Israel estuvo bajo el dominio del régimen de Alejandro Magno. Tras su muerte, el imperio se dividió en cuatro facciones principales, de las cuales dos de ellas, la dinastía de los Ptolomeos y los Seléucidas, provocaron gran sufrimiento al pueblo escogido.    
6. Roma- Vigente para el tiempo de Juan. Es la heredera directa de los misterios etruscos. Absorbió todas esas ideas y las disfrazó con nombres bíblicos, creando un sistema religioso prostituído. Los etruscos fueron los antiguos pobladores del territorio italiano; dieron forma a la cultura, comercio, milicia y creencias religiosas de Roma. 
7. Imperio romano revivido- Surgirá bajo la forma del Nuevo Orden Mundial; debe durar poco tiempo. 
8. Imperio del anticristo- Consumación del Misterio de la iniquidad. Una combinación de todos los imperios anteriores. 

Fueron reinos que tuvieron parte en la historia del pueblo escogido. Los primeros cinco habían pasado para el tiempo del apóstol Juan, el sexto estaba en vigencia; el séptimo y octavo están todavía en el futuro. 

Continuará … 

Monday, March 22, 2021


 CONDENACIÓN DE LA GRAN RAMERA (Parte 2) 

“Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” (Apocalipsis 17:3-5) 


Hoy continuamos examinando los detalles que nos ofrece este interesante pasaje del Apocalipsis. Notamos que este sistema religioso-económico es representado por una mujer ramera, debido a que se impone por la seducción y aparente encanto mundanal y va cabalgando sobre una bestia escarlata que representa el carácter homicida y engañoso de Satanás. Este sistema es enemigo abierto de la verdad de Dios, profiriendo insultos y blasfemias contra la Majestad divina, acarreando para sí una mayor condenación.       


Nos describe que tiene siete cabezas. La interpretación se ofrece en los versículos 9-12,

“Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure, breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia.” (v. 9-12) 


La respuesta es de doble referencia y requiere entendimiento espiritual para comprenderla: Son siete montes y siete reyes. Roma, literalmente es la única ciudad en el mundo construída sobre siete montes; esto nos ubica en la misma sede donde se origina este sistema apóstata. También habla de siete reyes, de los cuales cinco habían caído para el tiempo de Juan, uno estaba vigente y el otro está todavía en el futuro nuestro. De ahí surgirá un octavo imperio, el cual será producto de los siete anteriores y durará poco tiempo. 


Para entender esta visión, tenemos que remontarnos a la antigua Torre de Babel, donde se originó la primera gran apostasía de la humanidad, bajo el liderazgo de Nimrod,

“Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.” (Génesis 11:4) 


El nombre antiguo de la ciudad era Bab-el que significa ciudad de luz, pero después de esta rebelión se le llamó Babel, cuyo significado es ciudad de confusión,

“Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.” Génesis 11:9)  


Posteriormente se convirtieron en un imperio dominante, pero después de su caída, su nombre se sigue mencionando en las escrituras proféticas como símbolo de las personas que intentan abrirse paso en la vida por sus propios esfuerzos, sin tener en cuenta al supremo Creador. Es la religión centrada en el hombre; no en Dios. Visualizan al Señor como si tuviera que adaptarse a la mentalidad humana, aún a costa de su propia verdad. Por tal razón, este sistema religioso-comercial se llama Babilonia la Grande; será impulsado por el desmedido deseo de controlar la población mundial y acaparar los recursos del planeta. 


En la construcción de la Torre de Babel predominaba una actitud de autosuficiencia, orgullo, altivez, desobediencia, idolatría. Dios sabía que jamás llegarían al cielo con esa torre, pero castigó el comportamiento temerario de esa generación.     


En la interpretación histórica-dispensacional del mensaje a las siete iglesias de Asia Menor, la iglesia de Laodicea representa al sector eclesiástico que se desvía de la sana doctrina, para buscar poder económico y político,

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.” (Apocalipsis 3:15-17)  


El nombre de Laodicea significa: Donde la gente gobierna. Aquí no está hablando de la jerarquía católica solamente, sino de iglesias evangélicas, amantes de la fama, el dinero y el poder. Personas que buscan aumentar sus bienes, influencia social y estatus económico utilizando artimañas o aprovechándose de las circunstancias. Una de las maneras que tienen para lograr este objetivo es falsificando las Sagradas Escrituras, evitando el mensaje de compromiso, para alegrar los sentidos de las personas.  Sus templos se convierten más en clubes sociales que en lugar de oración y capacitación espiritual,

“Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.” (2 Corintios 2:17)  


“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Timoteo 4:3,4) 


“Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.” (2 Pedro 2:2,3) 


Más que una denominación religiosa, Laodicea es una mentalidad que puede engañar a cualquier iglesia que no cuide la pureza de la enseñanza de la Palabra de Dios. Por esta razón, el llamado profético es apartarse de esa corriente de pensamiento, para no correr su mismo destino,

“Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas...:” (Apocalipsis 18:4)   


Este tipo de iglesia pasará al período de la tribulación y se unirá a la gran ramera y formarán lo que la escritura llama: BABILONIA LA GRANDE LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.  


CONTINUARÁ …   


Thursday, March 11, 2021


 

Condenación de la gran ramera (Parte 1) “Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación…” (Apocalipsis 17:1,2) El capítulo diecisiete de Apocalipsis nos brinda una mirada cercana a la caída y condenación del sistema religioso-económico conocido como la gran ramera. Se nos dice que tiene su influencia en todas las partes del planeta, ha establecido convenios con todos los gobiernos de la tierra y la misma sociedad se ve inmersa en su monopolio a través de todos los medios; tanto en la banca, como en el comercio, en la educación, el entretenimiento, los medios de comunicación, la milicia y la ciencia entre otros. Él término “ramera” se refiere primordialmente a una prostitución espiritual, donde se desvirtúa la integridad de la Palabra de Dios para añadir mandamientos de origen humano o quitar doctrinas medulares. En la mayor parte de los casos tiene que ver con agendas oscuras de personas avaras y amantes de los deleites de este mundo. “Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” (Apocalipsis 17:3-5) El profeta Juan fue llevado al “desierto”, símbolo de un lugar carente de vida espiritual, donde reina la muerte y la condenación. Allí pudo observar una mujer sentada sobre la bestia escarlata. Ésta es la contraparte de la verdadera Iglesia, a la cual Dios llama una virgen pura y sin mancha. Cabalga sobre una bestia, cuyo color rojo intenso representa su carácter homicida, tanto en el contexto físico como espiritual. Esta bestia describe a Satanás y su agenda destructora,

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.” (Juan 8:44)

Fue quien intentó detener el nacimiento de Jesús, provocando toda clase de inconvenientes para destruirlo,

“... el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.” (Apocalipsis 12:4)

Esto nos indica que este sistema mundial que combina la religión con el comercio y la política nació en la mente de Satanás y lleva un plan engañoso, elaborado e impulsado por el misterio de la iniquidad o nuevo orden mundial,

“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida…” (2 Tesalonicenses 2:7,8)
Es muy importante entender que quien detiene la total manifestación de esta agenda infernal es el Espíritu Santo, operando a través de la verdadera Iglesia hasta su arrebatamiento al cielo. El clamor del pueblo de Dios en el presente y su labor evangelística, impulsada por la unción del Espíritu de Dios, produce un vallado que no puede ser traspasado por las agendas del enemigo. Tenemos la enorme responsabilidad de asumir nuestra posición en el llamado que el Señor ha puesto en nosotros y ejercer nuestro ministerio con denuedo y poder de lo alto. No podemos sentarnos, adormecidos por los afanes de la vida, a maravillarnos por el cumplimiento de los tiempos sin hacer lo que debemos hacer. Jesús viene a buscar un pueblo fiel y militante hasta las ultimas consecuencias,

“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.” (Apocalipsis 17:14) Nos dice la escritura profética que esta bestia escarlata está llena de insultos contra Dios, es un enemigo abierto que promueve el engaño y la confusión. Esto hace referencia a la actitud del anticristo, según vaya desarrollando su gobierno en el período de la tribulación,
“Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas.” (Daniel 7:8)
“Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.” (Daniel 7:25)

CONTINUARÁ...


Wednesday, March 3, 2021

CONTEO REGRESIVO HACIA ARMAGEDON


 La Sexta Copa

“El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. He aquí yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.” (Apocalipsis 16:12-16)


Este juicio provocará que las caudalosas aguas del río Eufrates se sequen para allanar el camino a los reyes del oriente. Esto será una señal impresionante ya que este río tiene una anchura de más de 1,100 metros en gran parte de su recorrido y una profundidad sobre los nueve metros, a lo largo de las planicies. Estos reyes reunirán una coalición de naciones que se sitúan desde el río Eufrates hacia el Lejano Oriente. Algunos de estos pueblos son: Irán, Pakistán, India, Corea, Japón y China, entre otros. 


El capítulo trece de Apocalipsis nos enseña que tanto el anticristo, como el falso profeta irán ganando credibilidad entre los moradores de la tierra mediante señales y milagros engañosos. Aquí podemos identificar la fuerza espiritual engañosa, con su demagogia y falsos argumentos, que movilizará las naciones hacia la batalla de Armagedón,

“Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.” (Apocalipsis 16:13,14)


Las ranas simbolizan la inmundicia y complacencia en los deleites pecaminosos de este mundo; éstas son las verdaderas motivaciones que conducen a las naciones a la batalla final.


La mentalidad libertina del mundo caído representa para Dios desnudez espiritual, y se hace un paréntesis en el texto para advertirnos que la venida del Señor será repentina; nuestro deber es cuidar nuestras vestiduras espirituales para ser hallados dignos delante de Dios,

"He aquí yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza." (Apocalipsis 16:15)


“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.” (Lucas 21:34-36)


Es una advertencia que se extiende para todos, tanto para la Iglesia en el tiempo presente, como a las personas que se convertirán durante el periodo de la tribulación y al remanente judío que se vuelve a Dios en dicho tiempo,      

“Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.” (Marcos 13:37)


La profecía de Daniel nos indica que este enfrentamiento con los reyes del oriente provocará mucho temor en el anticristo y lo forzará a dejar su persecución contra el pueblo judío, para atender esta guerra, 

“Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos.” (Daniel 11:44)  


Se menciona que ambos ejércitos avanzarán para encontrarse en el valle de la decisión (Meguido), al norte de Israel, en cumplimiento de la profecía de Zacarías,

“Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla.” (Zacarías 14:2,3)


“Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.”  (Joel 3:14-16)


Es muy importante recordar que esta batalla en el valle de Meguido será el resultado de la fracasada invasión de la Confederación del Norte, liderada por Rusia y sus aliados, a la mitad del período de la tribulación. Los reyes del oriente se moverán hacia el valle de Meguido, para litigar contra los ejércitos del gobierno de la bestia por el fracaso de la conspiración del falso pacto con Israel,

"... a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda..." (Daniel 9:27)            


La Séptima Copa

“El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; por que su plaga fue sobremanera grande.” (Apocalipsis 16:17-21)


Este juicio será enviado a través del aire; irá acompañado de la voz de Dios, desde el templo celestial; anunciará la consumación de los juicios divinos sobre el trono de la bestia y la inminente venida del Hijo de Dios para tomar el control de los reinos del mundo. La aparición de relámpagos, voces y truenos trae consigo el mensaje de que algo trascendental está por ocurrir; son símbolos de la ira de Dios sobre una generación temeraria.        


Tendrá lugar el terremoto más grande que las personas hayan conocido; será de tal magnitud que hará que desaparezcan las islas, los montes sean removidos de su lugar y la gran ciudad, Jerusalén, sea dividida en tres partes. Todos los terremotos de la historia, incluyendo los mencionados en el sexto sello (6:12) y en la resurrección de los dos testigos (11:13) se quedarán cortos ante la intensidad de este terremoto que acontecerá con el derramamiento de la séptima copa de juicio. Será tan grande que transformará parte de la topografía de la tierra, principalmente en la ciudad de Jerusalén y las áreas circunvecinas.


En este pasaje, la gran ciudad se refiere a Jerusalén, ya que en sus proximidades fue crucificado el Señor, como se hace referencia en el capítulo once,       

“... la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.” (Apocalipsis 11:8)


Probablemente este sea el terremoto predicho en las profecías del libro de Zacarías,

“Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá; y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.” (Zacarías 14:4,5)


La nivelación del terreno que rodea la ciudad y la ampliación de la misma serán indispensables para el acondicionamiento del lugar, de manera que se pueda efectuar el juicio de las naciones, en la segunda venida de Jesús,


“... reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra…  Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor.” (Joel 3:2,12)      


“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos...” (Mateo 25:31,32) 


Se anuncia el derrumbe de las grandes ciudades del mundo con sus respectivas economías, todas dependientes de la maquinaria comercial de la gran Babilonia. Esto hace que la misma quede sin soporte y tenga que enfrentar directamente el justo juicio de Dios,

“... y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.” (Apocalipsis 16:19) 


A esto se añade una lluvia de granizo como nunca se ha visto en la historia, pedazos de hielo que alcanzarán el peso de un talento, equivalente a unas 75 libras cada uno; ciertamente esto causará gran mortandad y destrucción. Podemos notar en el texto, que la obstinación de esa generación sera tanta, que preferirán morder sus lenguas de dolor antes de pedirle perdón a Dios y volverse a Él. Obviamente esto es parte del efecto de la mente reprobada que ya no recibe la influencia del Espiritu Santo.


En la próxima publicación estaremos viendo con mas detalles, el origen y la estructura de la Gran Babilonia.


CONTINUARÁ...


Tuesday, February 23, 2021


 Las siete copas de la ira

“Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen.” (Apocalipsis 16:1,2) 


La gran voz que se escucha desde el templo es la de Dios, ya que nadie podía entrar allí hasta que se completara el derramamiento de las siete copas de juicio,

“... y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.” (15:8) 

 

La Primera Copa

Este juicio producirá úlceras o llagas malignas y pestilentes; este tipo de laceración no sana, sino que empeora en la medida que progresa la infección cutánea. La piel queda en carne viva y expuesta a todo tipo de bacterias, lo que complica el escenario para el infectado. La piel se va pudriendo en vida y la persona desarrolla un mal olor que es insoportable, aun para sí mismo. En la actualidad, una de las contraindicaciones para el implante del chip RFID es que una vez que la persona lo recibe, se hace parte del organismo y no debe ser removido ya que puede provocar tumores y úlceras de este tipo, aunque no de la magnitud que provocará este juicio de la primera copa. Al ser un castigo divino, el efecto es mayor y más generalizado. Para el año 2030 la ONU proyecta implantar este microchip a toda la humanidad como parte de la implementación del Nuevo Orden Mundial; en este caso, su uso sería obligatorio para identificarse y hacer cualquier tipo de transacción comercial. En el presente, el implante del microchip es voluntario y no requiere negar su fe en Dios, aunque no deja de ser peligroso para la salud y la libertad de las personas.

En los días del derramamiento de la primera copa, las personas que reciban esta marca se darán cuenta del gran error que habrán cometido al darle la espalda a Dios para unirse a un sistema que los llevará a la perdición eterna.  


La Segunda Copa

“El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar.” (v.3)   


El meteorito que caerá sobre el mar durante el juicio de la segunda trompeta solo afectará la tercera parte de éste, en cambio, en esta segunda copa el juicio se hace extensivo a toda la vida marina en el planeta. El mar es una de las fuentes inagotables de sustento y de materiales de primera importancia para la vida humana, por tal razón el juicio de esta segunda copa cae sobre el mar después de haber herido directamente a los adoradores de la bestia en la primera copa. De esta manera quedará evidenciada la fragilidad de los seres humanos ante los embates de los juicios divinos. Se supone que ante esta situación cualquier persona sensata reconozca su necesidad de Dios y se vuelva a él, pero este no será el caso de esa generación contumaz, que habrá caído en mente reprobada, prisioneros del juicio eterno,

“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.” (Romanos 1:28-32) 


La Tercera Copa

“El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.” (Apocalipsis 16:4)


También vimos en el juicio de la tercera trompeta que el meteoroide llamado Ajenjo afectará la tercera parte de los ríos; sin embargo, en esta tercera copa se afectarán todos los cuerpos de agua potable en el mundo. El agua es un líquido vital sin el cual las personas no pueden vivir por más de siete u ocho días. Al convertirse en sangre vemos que el ángel hace un paréntesis, y en tono reflexivo reconoce la perfecta justicia de Dios, 

“Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen.” (Apocalipsis 16:5,6)


Seguidamente otro ángel lo reafirma, 

“También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.” (Apocalipsis 16:7)


La Cuarta Copa

“El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.” (Apocalipsis 16:8,9)


Las condiciones de la atmósfera se están preparando para una ruptura sin precedentes en la capa de ozono. La misma está diseñada para filtrar la entrada de los rayos ultravioletas del sol a la tierra. Esto evita que el sol caliente excesivamente y queme toda vida vegetal, animal y humana sobre la faz del planeta. 

Podemos ver que mientras más avance la consumación de los juicios divinos, la dureza de corazón será mayor sobre aquellos que no desean arrepentirse, quedará al descubierto la maldad de sus corazones.

La recepción de la marca de la bestia es considerada una blasfemia contra el Espíritu Santo; es insultar y botar de la vida de la persona toda oportunidad de ser redargüida de pecado y traída a Cristo. La persona queda en un estado irreversible de endurecimiento y se constituye en reo de juicio eterno.


La Quinta Copa

“El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.” (Apocalipsis 16:10,11)


Este juicio producirá el desmoronamiento del nefasto gobierno del anticristo. Podemos ver que una vez que comienza cada juicio, éste se extiende hasta el final de la tribulación; todavía estarán los adoradores de la bestia sufriendo de las úlceras malignas de la primera copa, la ausencia de agua potable y las quemaduras del sol, cuando le caen tinieblas sobre la sede de su reino y todos sus dominios. Esto seguramente los llevará a una tremenda confusión y desorientación en todos sus planes, 

“... mas llegará a su fin y no tendrá quien le ayude.” (Daniel 11:45)


Monday, February 15, 2021


 Los siete ángeles con las plagas postreras

“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios.” (Apocalipsis 15:1) 


En este capítulo quince del Apocalipsis se describen las siete plagas finales que derrumbarán completamente el andamiaje del gobierno del anticristo y el falso profeta. Serán castigos divinos, que se manifestarán con el propósito de destruir ese nefasto gobierno que llevará a la humanidad al punto del exterminio,

“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre…” (Daniel 2:44) 


“... porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” (Mateo 24:21,22)


En contraste, se nos muestra la cosecha de todas las personas que lograron la victoria sobre el gobierno de la bestia y su marca. Se les nota en un estado de perfecta paz y felicidad, en la presencia del Cordero, adorándolo y esperando la consumación del plan redentor de Dios,

“Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.” ((Apocalipsis 15:2)


El mar de vidrio nos indica el lugar apacible y libre de todo conflicto; el estar mezclado con fuego nos indica que lograron llegar a través de duras pruebas, entre ellas el martirio; las arpas de Dios en sus manos indican una actitud de agradecimiento y adoración hacia el Señor, por su grandeza, justicia y fidelidad. Entonan el cántico de liberación que utilizó Moisés cuando fueron librados de la mano del Faraón. Se utiliza también como el cántico del Cordero, porque en el sentido espiritual, Jesucristo ha hecho lo mismo por nosotros mediante su sacrificio propiciatorio, 

“Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.” (Apocalipsis 15:3,4)     


Luego se abre el templo del tabernáculo del testimonio en el cielo, el mismo que sirvió de modelo para que fuese hecho el tabernáculo terrenal en los días de Moisés y la peregrinación de los israelitas a través del desierto,

“Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio…” (v.5)  


Este tabernáculo tenía como propósito revelar la grandeza, el poder y la misericordia de Dios por medio de figuras, utensilios y ceremonias que prefiguraban la llegada del Redentor y su obra de gracia. En este mismo lugar se emitió juicio contra los profanos desobedientes que intentaron quemar fuego extraño en el altar, 

“Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová...” (Levítico 10:1,2)


Lepra en María, la hermana de Moisés , a causa de su insolente murmuración,  

“María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita. Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová… ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue. Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa.” (Números 12:1,2 8-10)


Desde allí salió juicio contra los rebeldes contenciosos liderados por Datán, Abiram y Coré, que pusieron en tela de juicio el liderazgo de Moisés, 

“Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente, y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?...

… se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron en medio de la congregación.” (Números 16:1-3,31-33)         


De la misma manera, cuando se abre el templo del tabernáculo del testimonio en el cielo, salen de la presencia de Dios siete ángeles con vestiduras de gala, las cuales simbolizan santidad y autoridad,

“... y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro.” (v.6) 


Éstos tienen la comisión de derramar los juicios de las copas, sobre el gobierno de la bestia y todos sus seguidores; será la última secuencia de castigos dirigidos a desarticular y quebrantar toda su estructura de maldad, 

“Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.” (v.7,8) 


El templo se llenó de humo por la manifestación de la gloria de Dios, indicando la total aprobación divina. Algo semejante ocurrió cuando Salomón trasladó el Arca del Pacto al templo, 

“Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová: y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre: entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.” (2 Crónicas 5:13,14) 


En nuestra próxima publicación estaremos viendo mas a fondo los juicios de las siete copas,


CONTINUARÁ…    


Monday, February 8, 2021

 


LA TIERRA ES SEGADA (Apocalipsis 14:14-20)

Aquí podemos ver la tercera visión profética del capítulo catorce de Apocalipsis. Notemos que nos describe la secuencia de los eventos que conducirán a los juicios de las copas. Desde el versículo 1-5 está la visión de los 144,000 sellados y su posición privilegiada ante el trono de Dios. Luego, del 6-13 notamos la fuerza vital que impulsa la vida y el mensaje de estos ungidos, desde la perspectiva espiritual. Hoy veremos lo que sucederá luego de esta última oportunidad que el Señor ofrecerá a la humanidad para escapar por su salvación. 


Esta sección nos ilustra una impresionante visión que resalta la autoridad del Hijo de Dios para reinar y su preeminencia sobre toda la creación. Se indica que tendrá en su mano una hoz aguda o instrumento para segar, 

“Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda.” (Apocalipsis 14:14)


El libro de Apocalipsis esta estructurado de la misma manera que el ciclo agrícola en el antiguo Israel. Esto se realizaba tomando en cuenta los meses de lluvia y los meses secos en el año. Los meses de lluvia eran desde septiembre/octubre hasta marzo/abril, en nuestro calendario. Al principio de este ciclo caía la lluvia temprana, dando vida al terreno seco, luego estaban las lluvias torrenciales que saturaban el terreno y llenaban los depósitos para el resto del año y luego llegaba la lluvia tardía que asentaba el terreno para la siembra y la cosecha durante los meses del verano. En cambio, los meses secos se extendían desde mayo hasta agosto, durante los cuales se realizaban los procesos de la siembra y la cosecha,

“También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios” (Lucas 21:29-31) 


En la entrada del año se producía la cebada o alimento de los pobres. Esto representa el tiempo del ministerio terrenal de Jesús, su sacrificio redentor por la humanidad y la formación de la Iglesia. Recordemos que Jesucristo es el pan de vida que descendió del cielo para dar vida a los pobres de corazón, los que reconocen su necesidad de Dios,

“Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” (Juan 6:33-35)

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” (Mateo 5:3) 


Comenzando el verano se segaba el trigo; prefigura el arrebatamiento de la Iglesia hacía las esferas celestiales,

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” (1 Tesalonicenses 4:16,17) 

   

En la tercera fase del verano se hacía la trilla  de los granos. Simboliza el período de la tribulación,

“... y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.” (Daniel 12:1,2)        


En la cuarta y última etapa del verano se hacía la vendimia de las uvas, pisándolas en el lagar. Esto alude a la reunión de todas las naciones en el Valle de Meguido, donde intentarán pelear contra el Cordero para impedir su regreso. Serán destruidos y la sangre correrá como corre el jugo de las uvas cuando son pisadas,

“Y esta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca.” (Zacarías 14:12)  


“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.” (Apocalipsis 17:14) 


La mies representa el remanente fiel de Israel y las demás personas de las naciones que se vuelven a Dios en ese período. Las uvas simbolizan a los que se rendirán ante el gobierno de anticristo y recibirán la marca que sellará su eterna perdición.      


Del templo de Dios en el cielo saldrá un cuarto ángel, como portavoz del Padre y emitirá la orden para segar la mies y preservarla de la destrucción. 


Un quinto ángel saldrá del santuario celestial con otra hoz aguda y un sexto ángel le ordena comenzar la vendimia. En esta visión se ve a Jesucristo como el segador y a los dos ángeles de juicio como los vendimiadores,

... al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.” (Mateo 13:30) 


“Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.” (Mateo 13:41-43)    


La siega será para socorrer a los justos del remanente de Israel y ayudar a todos los que en cualquier lugar entregan sus vidas para no recibir la marca de la bestia y permanecer fieles al Señor. En cambio, la vendimia será efectuada con los incrédulos y rebeldes en la batalla de Armagedón; el lagar será el valle de Meguido y la sangre correrá hasta los frenos de los caballos por mil seiscientos estadios, fuera de los muros de la ciudad de Jerusalén, 

“Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.” (Apocalipsis 14:19,20)   


El profeta Joel ya había hablado sobre este momento, muchos siglos atrás,      

“Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos.” (Joel 3:13)


Se anuncia que la mies está madura, lo que representa que la humanidad ha llegado a su punto culminante y con sus respectivas decisiones habrán sellado su destino eterno; no hay vuelta atrás. Aquí cabe la solemne expresión del Señor,

“El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.” (Apocalipsis 22:11,12)