Friday, July 8, 2022
Monday, May 9, 2022
Thursday, April 28, 2022
UN NUEVO AMANECER PARA LA HUMANIDAD: EL REINO TEOCRÁTICO DEL MESÍAS JESUCRISTO (Parte 1)
UN NUEVO AMANECER PARA LA HUMANIDAD: EL REINO TEOCRÁTICO DEL MESÍAS JESUCRISTO (Parte 1)
En esta ocasión estaremos considerando los pasajes que nos hablan del establecimiento del reinado eterno de Dios sobre este mundo. Es un tiempo único, sin paralelos en la historia; será el cumplimiento de la profecía dada a Daniel sobre el reino que vendrá desde el cielo e impactará los gobiernos humanos y se establecerá eternamente para la gloria de Dios y bendición de la humanidad,
“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre…” (Daniel 2:44)
Algunos intérpretes hacen distinción entre el milenio o los primeros mil años del reinado del Mesías y la eternidad con los nuevos cielos y nueva tierra. Ciertamente todo es parte del reino eterno de Dios, sin embargo, los primeros mil años serán de prueba para acabar de desarraigar el pecado y la rebelion del corazón de la humanidad.
Una vez que Jesús establezca su reino tomará un tiempo limpiar y restaurar la tierra de los desastres del período de la tribulación y reciclar las armas de guerra para convertirlas en instrumentos para arar la tierra,
“Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.” (Isaías 2:4)
“Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (Miqueas 4:3,4)
Comenzará la verdadera prosperidad para todo el mundo; el clima del planeta será totalmente restaurado a la normalidad, de modo que no habrá excesos de frío, ni calor en ninguna parte del planeta. La vegetación florecerá con mucha fuerza, las aguas potables serán libres de toda contaminacion y habrá abundancia para alimentar a todas las personas,
“Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan del fruto de la tierra, y será abundante y pingüe; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas. Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra comerán grano limpio, aventado con pala y criba. Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y corrientes de aguas…” (Isaías 30:23-25)
“Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará ruido como el Líbano, y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.” (Salmo 72:16)
“Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa… aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.” (Isaías 35:1,6,7)
Tendrá lugar las cenas de las bodas del Cordero, donde Cristo y su Iglesia agasajarán a todos los pueblos con un gran banquete que se establecerá en Jerusalén y estará surtido con lo mejor de las cosechas, con toda clase de alimentos suculentos y saludables. La cubierta del engaño que envuelve a los pueblos quedará destruida y la ceguera espiritual será removida; las personas podrán entender con toda claridad la perfecta justicia de Dios,
“Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados. Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.” (Isaías 25:6-8)
Todas las naciones subiran cada año a Jerusalén para rendir honor y adoración al gran Rey, Jehová de los ejércitos. Junto con la nación de Israel celebrarán la fiesta de los tabernáculos, la que nos hace recordar nuestra fragilidad humana y nuestra total dependencia del Señor,
“Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.” (Zacarías 14:16)
Se restaurará el verdadero sentido de la vida, los habitantes de las naciones aprenderán justicia. El temperamento de los animales salvajes será cambiado, asimismo su deseo por los alimentos; se convertirán en vegetarianos. La tierra será llena del conocimiento de Jehová,
“Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.” (Isaías 11:5-9)
“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Isaías 9:7)
El dinero ya no será necesario, se trabajará por el bien común y nadie tendrá necesidad de cosa alguna; la abundancia será para todos. No habrá lugar para la vanagloria de tener mejores cosas que otros, sino que todos honraran al Señor como la fuente de todo bien,
“Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (Miqueas 4:4)
“En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero, debajo de su vid y debajo de su higuera.” (Zacarías 3:10)
El reino será administrado por el propio Mesías Jesucristo y su Iglesia; la justicia florecerá hasta los más remotos confines del planeta,
“He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa. No se ofuscarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos. Y el corazón de los necios entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos hablará rápida y claramente. El ruin nunca más será llamado generoso, ni el tramposo será llamado espléndido...” (Isaías 32:1-5)
Continuará la reproducción entre los sobrevivientes de las naciones que acepten el señorío de Jesús sobre sus vidas y entren a disfrutar de las bendiciones del reino de Dios. Recordemos que tendrán cuerpos naturales y seguirán naciendo hijos en todas las regiones del mundo,
“Y echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros, y para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y los tendréis como naturales entre los hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad entre las tribus de Israel.” (Ezequiel 47:22)
“No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.” (Isaías 65:23)
Es maravilloso saber el destino de los que esperan y confían en el Señor Jesucristo. Muchos lo verán como quimeras o ilusión religiosa, pero cada palabra que ha salido de la boca de Dios tendrá su fiel cumplimiento en su debido momento. Lo ha demostrado a través de la historia y lo seguirá haciendo,
“No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma.” (Hebreos 10:35-38)
“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35)
CONTINUARÁ…
Thursday, March 31, 2022
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO Y LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (Parte 2)
- Los santos de la Iglesia- Ocurrirá con el arrebatamiento de la Iglesia, los muertos en Cristo resucitarán primero. (1 Tesalonicenses 4:13-18)
- Los mártires del período de la tribulación- Los que no subirán en el arrebatamiento, pero luego entregarán sus vidas y entrarán a través del martirio. (Apocalipsis 7:9-17)
- Los santos del Antiguo Testamento- Los que vivieron desde el establecimiento de la ley mosaica hasta el sacrificio de Jesús en el Calvario. (Daniel 12:1,2,13; Isaías 26:19)
- Los salvos por conciencia- Los que nunca tuvieron la oportunidad de oír la palabra del evangelio, pero hicieron todo lo que mejor entendían para vivir la vida correctamente. (Job 19:25-27; Romanos 2:14-16)
- Los condenados- Los que abiertamente rechazaron el camino de la salvación y se deleitaron en la impiedad. (Apocalipsis 21:8)
Wednesday, March 23, 2022
“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones…” (Mateo 25:31,32)
En las pasadas ediciones del ocho y diecinueve de febrero vimos con detalles los acontecimientos que tendrán lugar cuando aparezca el Hijo de Dios sobre las nubes del cielo, acompañado de sus ejércitos celestiales y la Iglesia coronada en gloria.
Una vez que la resistencia humana contra Cristo sea destruída, el anticristo y el falso profeta serán lanzados vivos al lago de fuego que arde con azufre; irán directamente a su destino final por la eternidad,
“Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.” (Apocalipsis 19:20)
No así los otros muertos, los cuales descenderán al Hades a esperar el juicio ante el gran trono blanco, posterior al milenio,
“Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.” (v.21)
“Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.” (Apocalipsis 20:5)
Satanás y sus ángeles caídos serán encerrados en el abismo por espacio de mil años, después de lo cual deben ser soltados por poco tiempo para su destrucción final,
“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.” (Apocalipsis 20:1-3)
Todo esto debe ocurrir de manera simultánea para dar lugar a la llegada de Jesucristo en la gloria del Padre,
“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.” (Mateo 16:27)
Cuando el Mesías pise tierra, tendrá lugar un gran terremoto que reducirá el Monte de los Olivos a un gran valle donde serán reunidas todas las naciones sobrevivientes para comparecer ante el trono de Cristo; este será el juicio de las naciones,
“Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur.” (Zacarías 14:4)
“... reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra…” (Joel 3:2)
La Palabra de Dios nos ilustra que habran cinco tipos de juicios diferentes que haran posible que cada persona tenga una recompensa justa por su comportamiento y acciones en esta vida:
- El juicio de los creyentes pertenecientes a la Iglesia- Tendrá lugar en las esferas celestiales justo después del arrebatamiento. Será un juicio para otorgar las recompensas por las labores realizadas para el reino de Dios en esta vida. (2 Corintios 5:10)
- El juicio de las naciones- Ocurrirá en la tierra, en el Valle de Josafat, con la segunda venida del Mesías. (Mateo 25:31-46)
- El juicio de Israel- Se efectuará con la llegada del Señor; se hará separacion entre las virgenes prudentes y las insensatas. (Mateo 25:1-13)
- El juicio de Satanás y los ángeles caídos- Será en el mundo espiritual, con el intento final del enemigo para volcar a la humanidad contra Dios.(Apocalipsis 20:7-10)
- El juicio ante el gran trono blanco- Tendrá lugar en la Tierra, después del milenio. Aquí se decidirá el destino final de los condenados y los salvos por conciencia. (Apocalipsis 20:11-15)
En el juicio de las naciones que estamos considerando hoy será evaluado el trato que las personas de todos los países sobrevivientes habrán dado a Israel durante su tiempo de angustia, dentro del período de la tribulación. Jesús llamará a los que favorezcan al pueblo elegido: Benditos de mi Padre. En cambio, se referirá al remanente de los creyentes judíos: Mis hermanos más pequeños,
“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mateo 25:31-40)
Habrá una dura sentencia para los que fueron indiferentes al dolor y el sufrimiento del pueblo elegido; posiblemente hasta colaborarán para que sean atrapados y torturados,
“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.” (v.41-46)
Este pasaje se utiliza para predicar sobre el amor de Dios hacia los pobres y desamparados.Ciertamente refleja el carácter del Señor y nos compromete a ser compasivos y misericordiosos con los que sufren, pero en su sentido primario se refiere al trato que le darán las personas a los judíos que estarán atravesando ese tiempo terrible que se le llama: Tiempo de angustia para Jacob,
“¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.” (Jeremías 30:7)
“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.” (Daniel 12:1)
Continuará…
Tuesday, March 1, 2022
- La reconstrucción del tercer templo
- Paz y seguridad de sus enemigos
- Título de propiedad de la tierra de Palestina
- Apoyo militar y financiero
- Reconocimiento internacional como nación legítimamente establecida
- Persia- Irán
- Cus- Etiopía
- Fut- Libia
- Gomer- Alemania
- La casa de Togarma- Turquia




