Thursday, April 28, 2022

UN NUEVO AMANECER PARA LA HUMANIDAD: EL REINO TEOCRÁTICO DEL MESÍAS JESUCRISTO (Parte 1)

 


UN NUEVO AMANECER PARA LA HUMANIDAD: EL REINO TEOCRÁTICO DEL MESÍAS JESUCRISTO (Parte 1)

En esta ocasión estaremos considerando los pasajes que nos hablan del establecimiento del reinado eterno de Dios sobre este mundo. Es un tiempo único, sin paralelos en la historia; será el cumplimiento de la profecía dada a Daniel sobre el reino que vendrá desde el cielo e impactará los gobiernos humanos y se establecerá eternamente para la gloria de Dios y bendición de la humanidad,

“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre…” (Daniel 2:44) 

Algunos intérpretes hacen distinción entre el milenio o los primeros mil años del reinado del Mesías y la eternidad con los nuevos cielos y nueva tierra. Ciertamente todo es parte del reino eterno de Dios, sin embargo, los primeros mil años serán de prueba para acabar de desarraigar el pecado y la rebelion del corazón de la humanidad. 

Una vez que Jesús establezca su reino tomará un tiempo limpiar y restaurar la tierra de los desastres del período de la tribulación y reciclar las armas de guerra para convertirlas en instrumentos para arar la tierra,

“Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.” (Isaías 2:4)

“Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (Miqueas 4:3,4) 

Comenzará la verdadera prosperidad para todo el mundo; el clima del planeta será totalmente restaurado a la normalidad, de modo que no habrá excesos de frío, ni calor en ninguna parte del planeta. La vegetación florecerá con mucha fuerza, las aguas potables serán libres de toda contaminacion y habrá abundancia para alimentar a todas las personas,

“Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan del fruto de la tierra, y será abundante y pingüe; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas. Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra comerán grano limpio, aventado con pala y criba. Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y corrientes de aguas…” (Isaías 30:23-25) 

“Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará ruido como el Líbano, y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.” (Salmo 72:16)

“Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa… aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.” (Isaías 35:1,6,7) 

Tendrá lugar las cenas de las bodas del Cordero, donde Cristo y su Iglesia agasajarán a todos los pueblos con un gran banquete que se establecerá en Jerusalén y estará surtido con lo mejor de las cosechas, con toda clase de alimentos suculentos y saludables. La cubierta del engaño que envuelve a los pueblos quedará destruida y la ceguera espiritual será removida; las personas podrán entender con toda claridad la perfecta justicia de Dios,     

“Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados. Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.” (Isaías 25:6-8)   

Todas las naciones subiran cada año a Jerusalén para rendir honor y adoración al gran Rey, Jehová de los ejércitos. Junto con la nación de Israel celebrarán la fiesta de los tabernáculos, la que nos hace recordar nuestra fragilidad humana y nuestra total dependencia del Señor, 

“Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.” (Zacarías 14:16)

Se restaurará el verdadero sentido de la vida, los habitantes de las naciones aprenderán justicia. El temperamento de los animales salvajes será cambiado, asimismo su deseo por los alimentos; se convertirán en vegetarianos. La tierra será llena del conocimiento de Jehová,

“Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.” (Isaías 11:5-9)

“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Isaías 9:7) 

El dinero ya no será necesario, se trabajará por el bien común y nadie tendrá necesidad de cosa alguna; la abundancia será para todos. No habrá lugar para la vanagloria de tener mejores cosas que otros, sino que todos honraran al Señor como la fuente de todo bien,

“Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (Miqueas 4:4)

“En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero, debajo de su vid y debajo de su higuera.” (Zacarías 3:10)   

El reino será administrado por el propio Mesías Jesucristo y su Iglesia; la justicia florecerá hasta los más remotos confines del planeta, 

“He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa. No se ofuscarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos. Y el corazón de los necios entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos hablará rápida y claramente. El ruin nunca más será llamado generoso, ni el tramposo será llamado espléndido...” (Isaías 32:1-5)   

Continuará la reproducción entre los sobrevivientes de las naciones que acepten el señorío de Jesús sobre sus vidas y entren a disfrutar de las bendiciones del reino de Dios. Recordemos que tendrán cuerpos naturales y seguirán naciendo hijos en todas las regiones del mundo,

Y echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros, y para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y los tendréis como naturales entre los hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad entre las tribus de Israel.” (Ezequiel 47:22) 

“No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.” (Isaías 65:23)

Es maravilloso saber el destino de los que esperan y confían en el Señor Jesucristo. Muchos lo verán como quimeras o ilusión religiosa, pero cada palabra que ha salido de la boca de Dios tendrá su fiel cumplimiento en su debido momento. Lo ha demostrado a través de la historia y lo seguirá haciendo,

“No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma.” (Hebreos 10:35-38)

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35)   


CONTINUARÁ…









Thursday, March 31, 2022

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO Y LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (Parte 2)


LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO Y LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (Parte 2) 

Luego del juicio de las naciones tendrá lugar la segunda y tercera fase de la resurrección de los muertos. Recordemos que no todos los que mueren son resucitados a la misma vez, sino que hay diferentes momentos, según el grupo al cual pertenezcamos. En la carta del apóstol Pablo a los corintios se nos enseña que hay un orden en la resurrección, 
“Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Corintios 15:22,23)  

Las escrituras proféticas nos señalan cinco fases en la resurrección de los muertos. Serán consecuencia de la redención efectuada por Jesús. Se utiliza la figura de la cosecha y el Señor es las primicias: 
  1. Los santos de la Iglesia- Ocurrirá con el arrebatamiento de la Iglesia, los muertos en Cristo resucitarán primero. (1 Tesalonicenses 4:13-18) 
  2. Los mártires del período de la tribulación- Los que no subirán en el arrebatamiento, pero luego entregarán sus vidas y entrarán a través del martirio. (Apocalipsis 7:9-17)   
  3. Los santos del Antiguo Testamento- Los que vivieron desde el establecimiento de la ley mosaica hasta el sacrificio de Jesús en el Calvario. (Daniel 12:1,2,13; Isaías 26:19)
  4. Los salvos por conciencia- Los que nunca tuvieron la oportunidad de oír la palabra del evangelio, pero hicieron todo lo que mejor entendían para vivir la vida correctamente. (Job 19:25-27; Romanos 2:14-16) 
  5. Los condenados- Los que abiertamente rechazaron el camino de la salvación y se deleitaron en la impiedad. (Apocalipsis 21:8)  
En la segunda venida de Jesús se efectuará la resurrección de los santos del Antiguo Testamento y los mártires  de la tribulación. Los salvados del Antiguo Testamento son todas las personas que vivieron conforme a la voluntad divina desde la ratificación de la ley de Dios, entregada a Moisés en el Monte Sinaí, hasta el sacrificio redentor de Jesús. Entre los más conocidos de esta época tenemos a Moisés, Aaron, Josué, Caleb, David, Natán el profeta, Salomón, Isaias, Jeremías, Ezequiel, Daniel, los profetas menores, Esdras, Nehemias, Zorobabel, el profeta Zacarías, el Sumo Sacerdote Josué, Juan el Bautista y muchos otros. Éstos resucitarán en cuerpos naturales transformados para heredar las bendiciones literales prometidas a Abraham de administrar el reino teocrático universal del Mesías, con su capital eterna en Jerusalén. 

No se cuenta desde antes de la ley porque las escrituras nos enseñan que donde no hay ley no se inculpa de pecado,
“Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.” (Romanos 5:13) 

“Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.” (Juan 15:22-24) 

Las personas que vivieron antes de la ley mosaica dependieron de su experiencia personal con el Señor y la tradición oral que corría desde Adán. Esto daba lugar a una forma imperfecta de creyente. Estaba la experiencia de la visitación de Dios, pero no había un claro conocimiento de su voluntad. Confiaron en Dios y fueron fieles en todo lo que demandó de ellos, de acuerdo al conocimiento limitado que tenían. En este grupo estarán los patriarcas de la nación de Israel como Abel, Set, Enós, Enoc, Job, Noé, Sem, Heber, Abraham, Isaac, Jacob y José, entre otros.            

Por otro lado, los mártires de la tribulación son las personas que no se levantarán en el arrebatamiento de la Iglesia, por su descuido espiritual. Estos serán perseguidos y muertos sí rehúsan marcarse con el sello de la bestia. Muchos despertarán a la cruda realidad que las Sagradas Escrituras les advirtió muchas veces y enfrentarán el martirio. Subirán en alma y Dios extenderá su gracia sobre ellos y los integrará a su Iglesia. En este grupo habrán judíos y gentiles de todas partes; el profeta Juan pudo ver la innumerable multitud que componían mientras subian,
“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero…
Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos…” (Apocalipsis 7:9,10;13-15)  

Ambos grupos resucitarán con la venida de Jesús y recibirán su heredad. Sin embargo, debemos recordar que la promesa del reino de Dios fue dada a Israel en una perspectiva terrenal: Un patriarca, una nación recipiente de las verdades divinas y un pueblo escogido que será la capital eterna del reino mesiánico. Por lo tanto, los santos del Antiguo Testamento y los sobrevivientes del período de la tribulación recibirán cuerpos naturales transformados, que les permitirá vivir eternamente en el plano terrenal, como súbditos del reino teocrático. Esto se diferencia de los creyentes pertenecientes a Iglesia, los cuales recibirán cuerpos espirituales glorificados y podrán trascender tanto en el plano espiritual como material,
“... muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.” (Daniel 12:2,3) 

“Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.” (Daniel 12:13) 

El término “al fin de los días” es una referencia al final del tiempo de los gentiles o gobierno humano, que se efectuará cuando Jesucristo regrese. El es la gran piedra que vió Nabucodonosor, al igual que el profeta Daniel, la cual será cortada del monte (o enviada del cielo) e impactará los reinos humanos y los desmenuzará, para establecerse como el reino eterno de Dios. Tanto la resurrección de Cristo, como la de la Iglesia, los mártires de la tribulación y los santos del Antiguo Testamento constituyen la primera resurrección.      

Por esto mi estimado hermano, es demasiado importante para todos saber donde vamos a vivir en la eternidad. Cada persona que ha existido, existe y existirá tiene un destino eterno, nadie desaparecerá completamente, ni habrá un estado de inconsciencia. Los salvados tendrán vida y gloria eterna y los condenados vergüenza y confusión perpetua. Solamente tu decides el camino que vas a tomar, acepta a Jesús hoy y escapa del camino de la condenación. Solamente Cristo es el camino, la verdad y la vida, nadie alcanza la salvación sino a través de Él,
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (juan 14:6) 

“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12) 

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” (Juan 11:25,26)  


Continuará…  


 

Wednesday, March 23, 2022


 LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO Y EL JUICIO DE LAS NACIONES (Parte 1)

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones…” (Mateo 25:31,32)      

En las pasadas ediciones del ocho y diecinueve de febrero vimos con detalles los acontecimientos que tendrán lugar cuando aparezca el Hijo de Dios sobre las nubes del cielo, acompañado de sus ejércitos celestiales y la Iglesia coronada en gloria. 

Una vez que la resistencia humana contra Cristo sea destruída, el anticristo y el falso profeta serán lanzados vivos al lago de fuego que arde con azufre; irán directamente a su destino final por la eternidad,

“Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.” (Apocalipsis 19:20)  

No así los otros muertos, los cuales descenderán al Hades a esperar el juicio ante el gran trono blanco, posterior al milenio,     

“Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.” (v.21) 

“Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.” (Apocalipsis 20:5) 

Satanás y sus ángeles caídos serán encerrados en el abismo por espacio de mil años, después de lo cual deben ser soltados por poco tiempo para su destrucción final, 

“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.” (Apocalipsis 20:1-3)

Todo esto debe ocurrir de manera simultánea para dar lugar a la llegada de Jesucristo en la gloria del Padre,

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.” (Mateo 16:27)  

Cuando el Mesías pise tierra, tendrá lugar un gran terremoto que reducirá el Monte de los Olivos a un gran valle donde serán reunidas todas las naciones sobrevivientes para comparecer ante el trono de Cristo; este será el juicio de las naciones,

“Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur.” (Zacarías 14:4)  

“... reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra…” (Joel 3:2)

La Palabra de Dios nos ilustra que habran cinco tipos de juicios diferentes que haran posible que cada persona tenga una recompensa justa por su comportamiento y acciones en esta vida:

  1. El juicio de los creyentes pertenecientes a la Iglesia- Tendrá lugar en las esferas celestiales justo después del arrebatamiento. Será un juicio para otorgar las recompensas por las labores realizadas para el reino de Dios en esta vida. (2 Corintios 5:10)  
  2. El juicio de las naciones- Ocurrirá en la tierra, en el Valle de Josafat, con la segunda venida del Mesías. (Mateo 25:31-46) 
  3. El juicio de Israel- Se efectuará con la llegada del Señor; se hará separacion entre las virgenes prudentes y las insensatas. (Mateo 25:1-13) 
  4. El juicio de Satanás y los ángeles caídos- Será en el mundo espiritual, con el intento final del enemigo para volcar a la humanidad contra Dios.(Apocalipsis 20:7-10) 
  5. El juicio ante el gran trono blanco- Tendrá lugar en la Tierra, después del milenio. Aquí se decidirá el destino final de los condenados y los salvos por conciencia. (Apocalipsis 20:11-15)  

En el juicio de las naciones que estamos considerando hoy será evaluado el trato que las personas de todos los países sobrevivientes habrán dado a Israel durante su tiempo de angustia, dentro del período de la tribulación. Jesús llamará a los que favorezcan al pueblo elegido: Benditos de mi Padre. En cambio, se referirá al remanente de los creyentes judíos: Mis hermanos más pequeños,

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mateo 25:31-40) 

Habrá una dura sentencia para los que fueron indiferentes al dolor y el sufrimiento del pueblo elegido; posiblemente hasta colaborarán para que sean atrapados y torturados,  

“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.” (v.41-46)  

Este pasaje se utiliza para predicar sobre el amor de Dios hacia los pobres y desamparados.Ciertamente refleja el carácter del Señor y nos compromete a ser compasivos y misericordiosos con los que sufren, pero en su sentido primario se refiere al trato que le darán las personas a los judíos que estarán atravesando ese tiempo terrible que se le llama: Tiempo de angustia para Jacob,

“¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.” (Jeremías 30:7)  

“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.” (Daniel 12:1)   

Continuará…            

Tuesday, March 1, 2022


LA INVASIÓN DE GOG A LA TIERRA DE ISRAEL

Las Sagradas Escrituras dedican dos capítulos del libro del profeta Ezequiel para hablarnos de un líder ruso que surgirá en el final de los tiempos; lo identifica con el nombre de Gog, cuyo significado es tinieblas,
“Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él…” (Ezequiel 38:1,2)   

Magog, cuyo significado es tierra tenebrosa, es el nombre del segundo hijo de Jafet según la tabla de naciones del capítulo diez de Génesis; sus generaciones se ubicaron en los confines del norte de la tierra de Israel. Con el desarrollo de la civilización se convirtieron en un numeroso pueblo llamados Escitas. La región conservó el nombre de Magog  y su gobernante se le conoció como Gog. Este nombre es representativo de la posición y la mentalidad de su regente, o sea, no es que la persona se llame Gog, sino que es el título que Dios le da al que ocupe esa posición; semejante a los antiguos títulos de los reyes de diferentes naciones como el Faraón, Sennaquerib, Salmanasar, Herodes, Cesar, etc… Eran nombres de dinastías.  

En las versiones más antiguas de la Biblia se menciona a Magog como Rus, el antecedente histórico de los rusos y a Gog como el gobernante absoluto de esa región. Se menciona a las ciudades de Mesec y Tubal que se conocen en la actualidad bajo el nombre de Moscú y Tobolsk, indicando la totalidad de la región bajo su dominio. 

El territorio asume una connotación escatológica en las profecías de Ezequiel, donde se describe que el país regido por su gobernante Gog liderará una coalición de naciones muy poderosas para invadir la tierra de Israel. Se le describe como un líder traicionero que tendrá parte en una conspiración internacional que intentará invadir a Israel por sorpresa y destruirla completamente mientras los judios estén desapercibidos, descansando sobre las falsas promesas de un pacto con el anticristo a comienzos del período de la tribulación,  
“En aquel día subirán palabras en tu corazón, y concebirás mal pensamiento, y dirás: Subiré contra una tierra indefensa, iré contra gentes tranquilas que habitan confiadamente; todas ellas habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas; para arrebatar despojos y para tomar botín, para poner tus manos sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de entre las naciones, que se hace de ganado y posesiones, que mora en la parte central de la tierra…” (Ezequiel 38:10-12) 

La Palabra de Dios nos enseña que eventualmente Gog llegará a un acuerdo con el anticristo para concertar con el pueblo judío un pacto de paz. Esto lo harán en total acuerdo con los pueblos árabes, los países de Europa y del lejano oriente; será una conspiración global contra el pueblo elegido con el propósito de hacerlos desaparecer de la faz de la tierra,     
“Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, y no haya más memoria del nombre de Israel. Porque se confabulan de corazón a una, contra ti han hecho alianza… han dicho: Heredemos para nosotros las moradas de Dios.” (Salmo 83:3,4,5,12) 

"Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda..." (Daniel 9:27)

"Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella." (Zacarias 12:3) 

Muchos se preguntarán, ¿Qué es lo que se oculta detrás de ese odio hacía la nación de Israel? La respuesta a esa pregunta es muy importante para todo estudiante de Escatología. El apóstol Pablo lo describe de manera magistral,
“... de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.” (Romanos 9:4,5)

La segunda venida de Jesús se relaciona con  la salvación, restauración y exaltación del pueblo escogido,
“Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” (Mateo 24:22) 

Satanás odia profundamente estas verdades y trabaja en la mente de los incrédulos para volcarlos en su contra y destruirlos, con la esperanza de impedir la venida del Señor, 
“Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.” (Apocalipsis 12:13,14)   

Será un pacto engañoso que ofrecerá a los judios varias concesiones importantes, tales como:
  1. La reconstrucción del tercer templo 
  2. Paz y seguridad de sus enemigos
  3. Título de propiedad de la tierra de Palestina
  4. Apoyo militar y financiero
  5. Reconocimiento internacional como nación legítimamente establecida 
Se les pedirá a cambio la desmilitarización total de su ejército y fidelidad absoluta al gobierno de la bestia. Israel accederá al acuerdo y caerá en una falsa confianza. La escritura profética lo llama: El pacto con la muerte,
"Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme..." (Isaías 28:18)

Israel pensará que habrá llegado el mesías esperado que los librará y guardará del poder de sus enemigos, 
"Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán." (1 Tesalonicenses 5:2,3) 

Este engaño fue profetizado por Jesús antes de culminar su ministerio terrenal, 
“Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.” (Juan 5:43) 

Durante la mitad del período de la tribulación Gog reunirá una coalición de naciones poderosas para atacar a Israel cuando más tranquilos y seguros piensen estar. Dios conoce las intenciones de Gog que suele hacerse el inocente cuando le conviene, 
“En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habite con seguridad, ¿no lo sabrás tú?...” (Ezequiel 38:14)       

Esta invasión todavía no ha tenido lugar en la historia, la profecía es muy clara en señalar que será "al cabo de los días" lo que nos indica que será para el período de la tribulación, 
"Vendrás de tu lugar, de las regiones del norte, tú y muchos pueblos contigo, todos ellos a caballo, gran multitud y poderoso ejército, y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra; será al cabo de los días; y te traeré sobre mi tierra, para que las naciones me conozcan, cuando sea santificado en ti, oh Gog, delante de sus ojos." (Ezequiel 38:15,16) 

La multitud de ejércitos será tan numerosa que se parecerá a cuando una tormenta se acerca, 
“Subirás tú, y vendrás como tempestad; como nublado para cubrir la tierra serás tú y todas tus tropas, y muchos pueblos contigo….” (Ezequiel 38:9) 

“Persia, Cus y Fut con ellos; todos ellos con escudo y yelmo; Gomer, y todas sus tropas; la casa de Togarma, de los confines del norte, y todas sus tropas; muchos pueblos contigo.” (Ezequiel 38:5,6)

Se identifica de manera precisa los pueblos que se unirán a Gog y presidirán la coalición destructora contra Israel. No significa que sean los únicos, sino que serán de los más conocidos entre los muchos pueblos:
  1. Persia- Irán
  2. Cus- Etiopía
  3. Fut- Libia
  4. Gomer- Alemania
  5. La casa de Togarma- Turquia
Ciertamente la omnisciencia de Dios le permite conocer todas las cosas desde el principio, pero no deja de indignarle la insolencia y dureza de corazón de estos pueblos y se propone mostrar sobre ellos su poder,
“En aquel tiempo, cuando venga Gog contra la tierra de Israel, dijo Jehová el Señor, subirá mi ira y mi enojo. Porque he hablado en mi celo, y en el fuego de mi ira: Que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel; que los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y toda serpiente que se arrastra sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la faz de la tierra, temblarán ante mi presencia; y se desmoronarán los montes, y los vallados caerán, y todo muro caerá a tierra. ” 
(Ezequiel 38:18,19)                                        

El Señor castigará duramente a este descomunal ejército con desorientación, locura, enfermedades, plagas, lluvias tempestuosas, lluvias de granizo, fuego y azufre. Ningún ejército terrenal sería capaz de resistir estas calamidades que vendrán sobre Gog y todas sus tropas. Serán entregados por comida a las aves de rapiña y a los animales depredadores del campo, 
“Y en todos mis montes llamaré contra él la espada, dice Jehová el Señor; la espada de cada cual será contra su hermano. Y yo litigaré contra él con pestilencia y con sangre; y haré llover sobre él, sobre sus tropas y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, y piedras de granizo, fuego y azufre.”(Ezequiel 38:21,22)  

“Y te quebrantaré, y te conduciré y te haré subir de las partes del norte, y te traeré sobre los montes de Israel; y sacaré tu arco de tu mano izquierda, y derribaré tus saetas de tu mano derecha. Sobre los montes de Israel caerás tú y todas tus tropas, y los pueblos que fueron contigo; a aves de rapiña de toda especie, y a las fieras del campo, te he dado por comida. Sobre la faz del campo caerás; porque yo he hablado, dice Jehová el Señor. Y enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que moran con seguridad en las costas; y sabrán que yo soy Jehová.” (Ezequiel 39:2-6)

“... Di a las aves de toda especie, y a toda fiera del campo: Juntaos, y venid; reuníos de todas partes a mi víctima que sacrifico para vosotros, un sacrificio grande sobre los montes de Israel; y comeréis carne y beberéis sangre. Comeréis carne de fuertes, y beberéis sangre de príncipes de la tierra; de carneros, de corderos, de machos cabríos, de bueyes y de toros, engordados todos en Basán.Comeréis grosura hasta saciaros, y beberéis hasta embriagaros de sangre de las víctimas que para vosotros sacrifiqué. Y os saciaréis sobre mi mesa, de caballos y de jinetes fuertes y de todos los hombres de guerra, dice Jehová el Señor.” (Ezequiel 39:17-20) 

Las naciones de la tierra serán testigos de esta liberación milagrosa que Dios hará con su pueblo elegido y reconocerán que el Señor es real y su mano no se ha acortado para liberar y salvar a los que en Él confían,    
“Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido ante los ojos de muchas naciones; y sabrán que yo soy Jehová.” (Ezequiel 38:23) 

Este será un punto de giro para la nación de Israel, donde muchos reconocerán que Dios no los ha abandonado, a pesar de sus yerros a través de la historia, 
“Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en Israel.” (Ezequiel 39:7)  

“Y de aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que yo soy Jehová su Dios.” (Ezequiel 39:22)   

Los restos de los cuerpos que yacerán sobre el terreno serán tantos, que tardarán siete meses en enterrarlos. Se contratarán brigadas para trabajar día y noche y evitar el brote de enfermedades por la descomposición de los cadáveres,
“En aquel tiempo yo daré a Gog lugar para sepultura allí en Israel, el valle de los que pasan al oriente del mar; y obstruirá el paso a los transeúntes, pues allí enterrarán a Gog y a toda su multitud; y lo llamarán el Valle de Hamón-gog. Y la casa de Israel los estará enterrando por siete meses, para limpiar la tierra. Los enterrará todo el pueblo de la tierra; y será para ellos célebre el día en que yo sea glorificado, dice Jehová el Señor. Y tomarán hombres a jornal que vayan por el país con los que viajen, para enterrar a los que queden sobre la faz de la tierra, a fin de limpiarla; al cabo de siete meses harán el reconocimiento. Y pasarán los que irán por el país, y el que vea los huesos de algún hombre pondrá junto a ellos una señal, hasta que los entierren los sepultureros en el valle de Hamón-gog.” (Ezequiel 39:11-15)  

La invasión frustrada de Gog que tendrá lugar a la mitad del período de la tribulación, provocará la ira y el endurecimiento del anticristo. Los gobiernos de los pueblos que conspirarán contra el pueblo escogido se levantarán a pedirle cuentas por el fracaso de la misión. Entonces tendrá lugar la ruptura del pacto y comenzará el tiempo de angustia para Jacob y el conteo regresivo para la batalla de Armagedón,    
“... a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.” (Daniel 9:27) 

"Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará..." (Daniel 11:40)

"... noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos." (Daniel 11:44)  

“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.” (Daniel 12:1)  

El pueblo judío se polarizará entre los que quieren buscar a Dios de corazón y los que se rendirán ante el gobierno de la bestia. En la edición del ocho de febrero ofrecemos más detalles sobre estos eventos. 

Continuará…

 







Saturday, February 19, 2022


LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS Y LA DESTRUCCIÓN FINAL DEL ANTICRISTO (Parte 2)

El versículo once del capítulo diecinueve de Apocalipsis abre con la aparición del Hijo de Dios llegando con su pueblo sobre las nubes del cielo con poder y gloria, 
“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.” (Apocalipsis 19:11-14) 

Su venida será vista por toda la humanidad sobreviviente en la Tierra, 
“... He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.” (Apocalipsis 1:7)  

“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.” (Lucas 21:25-27)

Como vimos en la pasada publicación, el anticristo y los ejércitos de las naciones que estarán combatiendo en Armagedón harán una tregua para enfrentar a Jesús en su venida, 
“... y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana.” (Daniel 8:25)

“Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude.” (Daniel 11:45) 

Las escrituras proféticas describen la manera en que el anticristo, el falso profeta y los ejércitos de las naciones quedarán fulminados ante el comando de la palabra que saldrá de la boca de Jesús,
“... inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida… (2 Tesalonicenses 2:8) 

“Y esta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca.” (Zacarías 14:12)

“De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.” (Apocalipsis 19:15,16)

Este será el cumplimiento de antiguas profecías que anuncian la destrucción de los reinos del mundo para dar paso al reino eterno de Dios. Serán impactados y disueltos para dejar atrás todos los abusos, atropellos e injusticias que han cometido a través de la historia,
“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre…” (Daniel 2:44) 

“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.” (Daniel 7:13,14)      

El falso profeta y el anticristo serán atrapados vivos y lanzados a la profundidad del lago de fuego que arde con azufre; serán atormentados día y noche por la eternidad. Este será el final de estos infames personajes,
“Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.” (Apocalipsis 19:20)

“... le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.” (Daniel 7:26,27)    

El lago de fuego que arde con azufre (heb.Hinom; gr.Gehenna) es la morada final de los condenados, todavía nadie ha ido a ese lugar. En el presente, los que mueren en condenación descienden al infierno (gr. Hades) el cual es un lugar de espera hasta el juicio final, como veremos más adelante. El anticristo y el falso profeta tendrán la fatídica distinción de estrenar ese lugar de tormento.   

Las demás personas que se prestarán para la rebelión contra Jesús serán muertas y sus almas descenderán al Hades a esperar por el juicio final ante el gran trono blanco, 
“Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.” (Apocalipsis 19:21)

El justo juicio de Dios caerá de manera tan explosiva sobre sus enemigos, que el Valle de Meguido se convertirá como un gran lagar donde se pisan las uvas para extraer su jugo y se formará un río de sangre de aproximadamente seis pies de profundidad y cubrirá un área de aproximadamente 300 km, 
“De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.” (Apocalipsis 19:15)  

“Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.” (Apocalipsis 14:20)  

Por otro lado, el capítulo veinte nos describe la captura y encierro de Satanás y sus ángeles caídos. Se menciona al ángel de Dios que tiene el poder y la autoridad de abrir y cerrar el abismo, 
“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.” (Apocalipsis 20:1-3)

El abismo es un lugar muy temido por los demonios, recordemos los ruegos que le hicieron a Jesus los espíritus inmundos que poseían al hombre gadareno,
“Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él. Y le rogaban que no los mandase ir al abismo.” (Lucas 8:30,31)  

Son prisiones de oscuridad y extrema maldad donde ya habitan demonios específicos que poseen tanta fuerza, que Dios decidió encerrarlos ahí desde tiempos antiguos,
“Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día…” (Judas 1:6)

Dicen las Sagradas Escrituras que tienen por líder a Apolión, que significa: El destructor. La humanidad de ese tiempo probará levemente el impacto de la furia y la fuerza de estos entes,
“... su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.” (Apocalipsis 9:5,6)  

El encierro de Satanás y los demonios tendrá una duración de mil años, después de lo cual saldrá con gran furia hacía una rebelión final que lo llevará a la total destrucción en el lago de fuego que arde con azufre. Esto lo veremos con más detalles en próximas publicaciones. 

Queridos amigos, procuremos estar preparados cada día, sirviendo al Señor en espíritu y en verdad. Nuestra realidad puede cambiar en cualquier momento, ya sea por el arrebatamiento de la Iglesia o por la muerte física. Los placeres de esta vida son pasajeros y nos pueden conducir por el camino equivocado si no evaluamos nuestros pasos continuamente,
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2:15-17)

Continuará…

Tuesday, February 8, 2022


LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS Y LA DESTRUCCIÓN FINAL DEL ANTICRISTO (Parte 1)

El capítulo diecinueve de Apocalipsis comienza describiendo una gran multitud en el cielo, donde se puede ver a los cuatro seres vivientes dirigiendo la adoración de todas las huestes angelicales del Señor y a los veinticuatro ancianos encabezando las alabanzas de los miembros de la verdadera Iglesia en su estado de glorificación. Se les ve adorando a Dios y celebrando sus justos juicios sobre la gran ramera y una humanidad impenitente,

“Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella...”  (‭‭Apocalipsis‬ ‭19:1-2‬)

“Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya! Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes…”  (‭‭Apocalipsis‬ ‭19:4-5‬)

Luego tendrá lugar la presentación de la Iglesia; ya no se le llamará la desposada, sino la esposa, porque las bodas ya se habrán efectuado. Esto lo podemos notar en los capítulos cuatro y cinco de Apocalipsis. Recordemos que los dos eventos más significativos que tendrán lugar cuando la Iglesia sea trasladada a las esferas celestiales son: El Juicio para recompensas de los creyentes (Bimah) y las bodas del Cordero o la unión espiritual de Jesús con su Iglesia para siempre,

“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.” (‭‭Apocalipsis‬ ‭19:7,8)

En este punto de la historia la unión entre Jesús y su Iglesia ya se habrá efectuado. En el contexto hebreo, la expresión “porque han llegado las bodas del Cordero” indica una acción ya completada. Después del capítulo cinco de Apocalipsis podemos notar a la Iglesia maravillándose y celebrando con el Señor y sus ángeles, la manifestación del poder de Dios sobre las fuerzas del enemigo. 

Este será el momento donde Jesús se aprestará para su regreso triunfal. No vendrá sólo, regresará con su Iglesia triunfante y los santos ángeles, a quienes la profecía llama los ejércitos celestiales,

“Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.” (Apocalipsis 19:14) 

La vestimenta de lino fino, blanco y resplandeciente son investiduras de gala para una gran celebración, además denotan dignidad, poder y autoridad. En el sentido espiritual representan la vida de integridad, pureza y santidad que Dios espera de cada creyente, 

“... y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.” (‭‭Zacarías‬ ‭14:5‬) 

Luego tiene lugar un anuncio muy importante para el remanente piadoso del pueblo judío que estará pasando por el período de la tribulación, los que rehusarán unirse al gobierno del anticristo,

“Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.” (Apocalipsis 19:9)  

La maquinaria gubernamental del anticristo perseguirá cruelmente a los que no reciban la marca de control poblacional (666) y de manera primordial centrará su ataque contra el pueblo escogido. Jesús dejó una señal para los que quieran escapar en ese tiempo; cuando oigan de la profanación del templo, no deben volver a sus casas a buscar nada, sino huir a los lugares de refugio que Él tendrá preparado para su preservación,

“Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.” (Mateo 24:15-18) 

Desde la ruptura del pacto a la mitad del período en adelante habrá una emigración de muchos judíos hacía las montañas rocosas de Cisjordania, pero una vez escuchen de la abominación desoladora, los que falten tendrán que huir apresuradamente. Desde allá harán un gran clamor angustioso por la venida del verdadero Mesías, 

“Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.” (Apocalipsis 12:14)   

“Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.” (Zacarías 12:10)

“Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.” (Zacarías 13:6) 

La parábola de las diez vírgenes hace alusión a ese tiempo, cuando el pueblo judío se polarize ante la persecución del anticristo. Las vírgenes insensatas se rendirán ante el gobierno de la bestia y recibirán la marca que los condenará eternamente; en cambio, las vírgenes prudentes decidirán huir hacia los montes y clamar por la intervención divina,

“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.” (Mateo 25:1,2) 

Toda la nación estará consciente de la venida del Mesías, pero una parte  preferirá tomar el camino menos doloroso que los conducirá a la perdición. Se supone que toda la nación hebrea sea semejante a las damas de acompañamiento de la esposa, las cuales escoltarán a Jesús y su pueblo hacia la celebración de las fiestas de las bodas del Cordero que tendrán lugar en la Tierra. Por eso el grito de la medianoche anuncia que el Señor viene desde los cielos, no como el novio que llega a buscar a su novia, sino como el esposo que regresa casado con su Iglesia,  

“Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!” (Mateo 25:6)  

Existe la creencia de que todo Israel debe ser salvo, por las enseñanzas del apóstol Pablo en la carta a los Romanos,

“... ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo…” (‭‭Romanos‬ ‭11:25-26‬)

Sin embargo la palabra también nos enseña que los verdaderos Israelitas, para efectos de Dios, son los que abrazan la promesa de la salvación en Cristo, 

“... no todos los que descienden de Israel son israelitas… No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes…” (Romanos 9:6,8) 

Bajo el Antiguo Testamento, todos los gentiles que deseaban conocer a Dios tenían que hacerse parte del pueblo de Israel, en cambio, bajo el Nuevo Pacto, tanto los judíos como los gentiles que anhelan la salvación del Señor, tienen que aceptar el sacrificio de Jesús y recibirle como el Señor de sus vidas. De manera que la salvación ya no se circunscribe a un pueblo o una raza, sino que es un llamado universal de Dios para todo el que pueda creer,

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios." (Juan 3:16-18) 

"Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa." (Gálatas 3:28,29) 

Entendiendo esta realidad, es obvio que un israelita no se salvará por nacionalidad, sino por recibir a Jesucristo como el Mesías y Salvador. Eso es precisamente lo que el remanente piadoso de Israel hará cuando en medio de su clamor puedan recibir la revelación del Señor,

" ... y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.” (Zacarias 12:10) 

Esto no descarta que Dios ha estado presente en medio de su pueblo, al igual que su ayuda y provisión a través de la historia, conforme a las promesas y los pactos que concertó con los patriarcas de la nación. Recordemos que las Sagradas Escrituras se refieren a Israel como "el pueblo escogido" por ser recipiente original de las verdades divinas; en cambio, cuando se refiere a la Iglesia, la llama linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciemos sus virtudes y el camino de la salvación a todas las naciones. Hay un plan diferente para cada uno, pero arraigados al mismo tronco. 

Continuará... 









Thursday, January 27, 2022

DESTRUCCIÓN DEL ANTICRISTO, AUNQUE NO POR MANO HUMANA (Parte 2)


DESTRUCCIÓN DEL ANTICRISTO, AUNQUE NO POR MANO HUMANA (Parte 2)

En la pasada publicación pudimos ver a través de las escrituras proféticas, el falso pacto que concretará el anticristo con la nación de Israel, al comienzo del período de la tribulación. Dios le llama: El pacto con la muerte, ya que estará diseñado para desarmar militarmente al pueblo judío, hacerlo descansar sobre una falsa paz y seguridad y propinarle un ataque sorpresivo combinado de varias naciones lideradas por Rusia, con el fin de aniquilarlos completamente,
“He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure. Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo. Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme…” (Isaías 28:16-18) 

Dios peleará con mano poderosa contra esos pueblos que invadirán la tierra de Israel y serán destruidos sobrenaturalmente, lo que provocará la ruptura del falso pacto y la persecución más horrible que la nación judía haya experimentado en su historia. El fracaso de esa misión será el comienzo del final para el anticristo y su gobierno nefasto; se llenará de gran ira al ver su plan frustrado. La alianza de pueblos árabes, representados por el rey del sur, le pedirán cuentas sobre el fracaso del acuerdo, atacando su sede en Europa (Bruselas), por lo que el anticristo reunirá sus tropas y devolverá el ataque en el Medio Oriente, destruyendo la capacidad militar de los países árabes,          
“Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará.” (Daniel 11:40)  

Estos acontecimientos serán una clara advertencia de que la segunda venida de Jesús estará por acontecer, por lo que el anticristo entrará en pánico y desesperación. Recordemos que los juicios de las siete copas se derramarán exclusivamente sobre el gobierno de la bestia, causando su desmoronamiento total.Las úlceras malignas y pestilentes, la muerte de todo animal marino, contaminación de las aguas potables, el sobrecalentamiento del sol causando dolores y úlceras incurables, la confrontación militar con los reyes del oriente, el terremoto mas grande de la historia y una lluvia de gigantescos granizos serán mucho mas de lo que puedan soportar.  (Apocalipsis 16)   

El anticristo será testigo del derrumbe de su propio gobierno sin poder hacer nada para evitarlo. Casi a borde de la locura entrará a la tierra de Israel buscando matar a los enemigos de su causa. Infligirá al pueblo escogido la mayor tribulación que jamás haya conocido, el tiempo de angustia para Jacob,
“Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; mas éstas escaparán de su mano: Edom y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón. Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto. Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán.” (Daniel 11:41-43) 

Las antiguas regiones de Edom, Moab y Amon serán preparadas por Dios para albergar a los judíos que rehusen afiliarse al gobierno de la bestia. Estos huirán hacia estas ciudades ubicadas en la región conocida en la actualidad como Cisjordania. 

Mientras el anticristo se encuentre enfrascado en esta guerra por conquistar la tierra de Israel, escuchará la noticia de la movilización de los reyes del oriente para ajustar cuentas por el fracaso del pacto con Israel y la invasión de Gog. Esta confrontación militar tendrá lugar en el Valle de Meguido y se le conoce como la batalla de Armagedón. Esto le causará una gran preocupación y temor ya que estará consciente del poderío militar de esos ejércitos,    
“Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos.” (Daniel 11:44) 

Será un temible ejército que se compondrá de 200 millones de soldados, altamente equipados, con las más avanzadas armas de guerra. Dice la escritura que por donde pasan solo dejan desolación, 
“Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones. Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape.” (Joel 2:2,3) 

“Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número.” (Apocalipsis 9:15,16)

“Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.” (Apocalipsis 16:16) 

En un desesperado intento de frustrar los planes de Dios e impedir su venida, el anticristo profanará el templo de Jerusalén y se sentará a exigir adoración, intentando reemplazar el culto verdadero a Jehová, y establecer el trono de Satanás sobre el mundo. Este es el  objetivo final de las sociedades luciferinas a través del mundo, los mismos que dirigen el desarrollo del Nuevo Orden Mundial, el cual no es otra cosa que un Nuevo Desorden Mundial, 
“... el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.” (2 Tesalonicenses 2:4) 

Las escrituras proféticas llaman a esto: La abominación desoladora. En el pasado ya hubo un evento similar, cuando un rey del Imperio Seléucida, Antíoco Epifanes (175-164 aC.), intentó acabar con la religión judía y obligar al pueblo a adorar los dioses griegos. Para estos efectos sacrificó una cerda sobre el lugar santo del templo (donde se ofrecían los holocaustos bajo el sacerdocio levítico) y derramó su sangre sobre todo el precinto causando gran consternación a todos. Dice la historia que Jehová lo hirió con una plaga maligna, donde la piel de todo su cuerpo se le pudrió en vida. Fue tanto el sufrimiento que tuvo, que le pidió perdón al Señor, pero Jehová no atendió a su súplica y murió en gran agonía. 

Más adelante Jesús habló de otra abominación desoladora, peor que la de Antíoco, que se manifestará en los días de la gran tribulación,
“Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.” (Mateo 24:15-21) 

Si el sacrificio de una cerda y el derramamiento de su sangre sobre el  lugar santo del templo es algo abominable, peor será la presencia del anticristo cuando se siente en el  templo para demandar la adoración de todos y pretender entronar a Satanás como Dios sobre el mundo,
“... el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.” (2 Tesalonicenses 2:3,4) 

Esta abominación debe durar poco tiempo, cerca de 45 días, ya que según la escritura será para el final de la gran tribulación. Después de la ruptura del falso pacto a la mitad de los siete años, transcurrirán 1,290 días hasta que tenga lugar la abominación desoladora. Esto sería tres años y medio, de acuerdo con el calendario bíblico. Luego se menciona la bienaventuranza para los que logren sobrevivir hasta mil trescientos treinta y cinco días, mostrándonos de esta manera la duración del desolador, 
“Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.” (Daniel 12:11,12)  

“Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.” (Daniel 9:27)   

El anticristo se percatará de que la segunda venida es inminente e inevitable y en su último acto de locura logrará unir a las naciones sobrevivientes para pelear contra Jesús. Los ejércitos de las naciones que estarán combatiendo en el Valle de Meguido harán una tregua para reenfocar su lucha y hacer frente al  Señor Jesucristo e intentar impedir su venida, 
“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.” (Apocalipsis 17:14) 

“... y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana.” (Daniel 8:25) 

“Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército.” (Apocalipsis 19:19)    

Habrá una señal, en forma de resplandor en el cielo previo a la aparición de Jesús, la cual avisará al mundo que ha llegado el momento. No sabemos cuánto tiempo durará esta señal, pero quizás varias horas, no mucho. Habrá gran lamento y lloro entre las naciones, unos por arrepentimiento y los que recibieron la marca del sello de la bestia tendrán que reconocer que su condenación está sellada,  
“Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz.” (Zacarías 14:6,7) 

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” (Mateo 24:29,30) 

En la próxima publicación estaremos considerando los eventos de la segunda venida, al igual que los acontecimientos que desencadenarán en el apresamiento del anticristo, el falso profeta, el encierro de Satanás y los ángeles caídos, entre otros.

Continuará...